Pocas veces me encuentro con una novela tan irreverente con el medio que los rodea, irreverencia con mucho humor fino y profundas reflexiones filosóficas-
El libro va alternando las reflexiones de una portera de un edificio en París, con las de una muchacha adolescente de 12 años, la portera ejerce su labor con la elegancia del erizo, púas por fuera y un corazón tierno y vulnerable en su interior, lo que le sirve para no llamar la atención de una profunda ilustración y amor por las artes, atención que ve como un peligro para el desempeño de su rol.
La
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