Por iniciativa de Desafío, tuvimos un encuentro, un dialogo, con dos profesionales mapuches, destinado a generar una aproximación mutua de cómo nos vemos, y de que podemos hacernos cargos.
Me impactó la partida, su dolor por todo lo que han perdido, todo lo que necesitan, así como su fuerte sentido de pertenencia a sus raíces, marcando una fuerte diferenciación con Chile y su Estado.
La primera sensación es de fuerte resentimiento, con fuertes fundamentos, pero del cual es imposible hacerse cargo en su plenitud. Me recordó las discusiones arabe-israelí, como si todos mis problemas dependen de lo que hace el otro.
Poco a poco, va apareciendo otra dimensión, de una minoría que se siente burlada en forma reiterada, que no se siente vista, que no se siente escuchada, y por ahí me parece que hay un camino a recorrer. No basta con las tierras, no basta con los diferentes subsidios, necesitamos vernos mutuamente.
A ellos se les obliga a conocer nuestra cultura, y no ven un esfuerzo mínimo para que el resto de Chile conozca su cultura, conocer es respetar. Me hizo más sentido la columna de Carlos Peña El conflicto Chileno.Mapuche, ojo, no el conflicto mapuche.
La conversación me parece que toma un giro potente cuando se trata se trata de la identidad mapuche, vital para generar un dialogo donde nos vemos mutuamente, una identidad que se ve dificultada por su gran diversidad. Son muy distintos desde la cordillera al mar, con vocabulario distinto, pronunciación distinta, con visiones distintas, sin un alfabeto, y con múltiples jefaturas.
Se indicó la necesidad de generar una identidad que invite a construir un futuro conjunto, una identidad que no sea basado en el pasado, ni en la violencia, sino en el futuro y la convivencia respetuosa, y lo que se requiere para construir ese futuro.
Personalmente evocaba el trabajo de Mandela, construir un futuro que compatibilice las aspiraciones Mapuches y los miedos chilenos. Recordaba el planteamiento del Dalai Lama y sus aspiraciones para un Tibet invadido por los chinos.
Me parece que Chile, a través de su Estado, y cada uno en sus distintos roles, podemos apoyar esta tarea, estudiando su cultura y su cosmovisión, y como en ella hay muchos elementos que pueden enriquecer la calidad de nuestra vida. Recuerdo el impacto que tuvo para mi saber que en su vocabulario la palabra soledad no existe; siempre están acompañados por la naturaleza.
Me impresionó gratamente la apertura que fui viendo en estos profesionales, reconocían la legitimidad de los argumentos de los otros actores del conflicto, la necesidad del dialogo y el reconocimiento que no todo será posible. Indicaron irse de esta reunión habiendo sido escuchados y con muchos puntos para la reflexión.
La audiencia quedó mucho más sensibilizada respecto al dolor de ellos, y un compromiso personal de escuchar más y descalificar menos
Gracias Desafio por este bello y desafiante encuentro








Que maravilloso es ver al otro ..como describes y te haces cargo de lo que sienten , les pasa lo que son ...es algo que de alguna forma veo que está relacionado con la humildad , la sencillez nos deja ver al otro , abrirnos al sentimiento a las emociones del otro através de las nuestras y ésto es no dejar que entren en juego los egos .el tema está por no sentir quien me gana o porque voy a ceder sintiendo que se pierde la autoridad ...