La conciencia de la percepción, un camino de aprendizaje y cambio permanente

percepcion.jpgUn post anterior en que analizaba las distintas percepciones y su interpretación, generó una gran cantidad de comentarios que derivó en una conversación. En un momento indiqué como un camino a seguir, el aumento de la conciencia de la percepción, y rápidamente entramos a la conversación de las vías para lograrlo.

Con algo de temor me comprometí a desarrollar más esta apasionante conversación, exponiendo mis incipientes interpretaciones y experiencias.

Lo primero que me surge es el tema de la percepción, nuestra conexión con la realidad. Hemos aprendido de nuestros maestros biólogos, Humberto Maturana, Francisco Varela, Carmen Cordero, la imposibilidad que la percepción de cuenta de la realidad como tal, y como esta en definitiva la construimos a través de los consensos sociales en las comunidades que participamos. Así cada vez que hablamos de realidad u objetividad, está implícito un consenso en una comunidad, obviedad que a menudo se nos escapa.

Y la percepción, nuestra conexión con la realidad, la hacemos a través de nuestros sentidos, la conexión con el mundo exterior. No sabemos cómo es la realidad, pero si sabemos cómo la sentimos. Las señales que recogen nuestros sentidos, son enviadas por los canales sensoriales a la parte inconsciente de nuestro cerebro, y si estamos atentos, si dirigimos la atención a la sensación, estas señales llegan a la parte consciente. Eso explica que nuestro cerebro consciente, procesa sólo una parte mínima de los estímulos que recibimos (sólo un 0,5% según indican algunos estudios).

En la medida que las señales llegan a nuestro cerebro consciente, se genera el aprendizaje, que puede ser estimulado por la reflexión sobre esas señales.

La percepción tampoco la podemos considerar un dato fijo, sabemos que la percepción de algunas personas es mayor, o al menos distinta, que la de otros. Los médicos ven en la radiografía lo que el resto no ve, el músico distingue acordes que el lego no reconoce, el catador de vinos distingue sabores a los que no tenemos acceso, el perfumista puede construir perfumes para generar emociones que están fuera de nuestra razón, los ciegos pueden reconocer personas simplemente tocándolas. Aprendizajes que se generan al dirigir la atención a la percepción.

Ahora bien la atención es un “músculo” que también es posible desarrollar. En nuestra práctica diaria, la atención “nos es robada” por múltiples estímulos; un recuerdo del pasado, una expectativa futura, un cambio de clima, la sonrisa o la tristeza de otra persona, etc.… nuestra mente divaga y se lleva nuestra atención.

Cuando la mente nos lleva la atención, en ese momento actuamos de acuerdo a los automatismos que hemos creado en el pasado, independiente o no que sean los elegiríamos desde la conciencia consciente. Esa es una gran bendición, ya que nos permite una gran economía de energía, pero insuficiente para afrontar en situaciones que requieren nuevas respuestas. (Tengo pendiente publicar un post al respecto referido a la experiencia en Toyota)

Para el desarrollo de nuestra capacidad de atención, la meditación que hemos aprendido de los orientales ha sido indicada como una gran herramienta. En el camino que he practicado, he logrado distinguir dos etapas. En una aprendemos a calmar la mente, a domesticarla a través del silencio interno, y una segunda etapa, la contemplación, a dirigirla hacia el objetivo de nuestra reflexión, dirigirla sin los condicionamientos históricos que hemos incorporado a nuestro ser. Esto presupone hacernos amigo de nuestra mente, visualizar que nuestras creencias son sólo las interpretaciones que hemos creado, y desde ahí estar abierto a nuevas interpretaciones, liberar la energía que consumimos en defender un ego, nuestra imagen, que es construido sólo de interpretaciones. Posibilitar que sea nuestra mente sea la guía de lo que queremos hacer.

A través de mi experiencia con Carmen Cordero, he descubierto un camino complementario. Ella ha desarrollado lo que ha llamado el modelo MICC (Modelo de Integración cognitivo corporal) que nos indica que podemos ampliar también la atención a las percepción de nuestro cuerpo, la propiocepción (Algunas comunidades científicas la distinguen como parte de los sentidos, ampliando estos de cinco a seis.).

Al aumentar la atención a la propiocepción, a las sensaciones de mi cuerpo, se hace mucho más fácil mantener el foco de mi atención a lo que quiero, sin que esta vuele a donde está acostumbrada a ir; miedos, sueños, expectativas, urgencias, dolores, etc. Y mi sorpresa al seguir este camino, ha sido que el desarrollo de esta atención, la logro por el desarrollo de determinado tipo de musculatura, y por el ejercicio de la atención a la propiocepción. No basta hacer ejercicios, si estos no van acompañados por la atención a la sensación corporal. Me empieza a hacer mucho sentido lo que postula Francisco Varela, la mente está en el cuerpo.

Esto trae, algún atisbo he tenido, un mayor desarrollo de la intuición, mejorar mi capacidad de relacionarme y de cuidar de mi mismo en esa relación.

Ambos caminos, meditación y MICC, que he elegido complementar, tienen como característica la necesidad de la recurrencia en la acción, practicar y practicar, lo que hace que mi avance sea lento, y muchas veces con retrocesos, ver mis avances es la fuerza que sostiene el camino.

Y una conversación que queda abierta para otros post, es como este camino de la conciencia de la percepción de mi mismo, es también un camino espiritual, como lo es el camino de la meditación budista, las danzas sufí, las prácticas monásticas, etc.…

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Comentarios

Me ha gustado mucho la frase de Varela. Creo que muchas veces al no pensar en ello hacemos una división entre mente y cuerpo, que no es tal, y las percepciones parecen una cosa y la realidad entendida otra, cuando la realidad es un constructo de las percepciones.
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Ah, he visto que javvy te ha recomendado el libro de la buena suerte de Alex Rovira, profesor de ESADE. Si te gusta, te recomiendo La Brujula Interior, sé que te va a gusta mucho, está muy alineado con tus pensamientos, lo leí hace tiempo ( es anterior a La Buena Suerte) pero no pierde vigencia.
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 Esto es de mis apuntes de psicologia

Sensación
La sensación se refiere a experiencias inmediatas básicas, generadas por estímulos aislados simples (Matlin y Foley 1996). La sensación también se define en términos de la respuesta de los órganos de los sentidos frente a un estímulo (Feldman, 1999).

Percepción
La percepción incluye la interpretación de esas sensaciones, dándoles significado y organización (Matlin y Foley 1996). La organización, interpretación, análisis e integración de los estímulos, implica la actividad no sólo de nuestros órganos sensoriales, sino también de nuestro cerebro (Feldman, 1999).

Diferencias Entre Los Conceptos
Cuando un músico ejecuta una nota en el piano, sus características de volumen y tono son sensaciones. Si se escuchan las primeras cuatro notas y se reconoce que forman parte de una tonada en particular, se ha experimentado un proceso perceptivo. Las diferencias entre las categorías de sensación y percepción, no parecen muy claras, máxime si se considera que en ciertos casos un hecho ocurre a la par de otro —como se verá más adelante en esta guía—.
Se acepta generalmente que la sensación precede a la percepción y que esta es una diferencia funcional sencilla; en el proceso sensible se percibe un estímulo, como puede ser la alarma de una puerta, luego se analiza y compara –percepción– la información suministrada por ese estímulo y se resuelve si es necesario asumir una actitud alerta frente algún peligro o si simplemente es cuestión de apagar el dispositivo que accidentalmente accionó la alarma. Todo esto, aunque en esencia parece trivial, constituye el resultado de la acumulación de grandes volúmenes de información que se interrelaciona para llegar a una conclusión.
Percepción y cognición. Este ejemplo nos remite a considerar el otro límite aún más impreciso que existe entre la percepción y la cognición. Ésta última involucra la adquisición, el almacenamiento, la recuperación y el uso del conocimiento. En el ejemplo del músico, luego de la sensación del sonido, se percibe que se trata de notas musicales –sonidos diferenciados y articulados–, pero si esas notas nos llevan inmediatamente a tararear el "Oh libertad", sabremos que se trata del himno de Antioquia y que debemos ponernos de pie para entonarlo; ahí se produce un proceso cognitivo puesto que se "rescató" una secuencia de recuerdos –himno, símbolo, respeto, ponerse de pie, entonar, etc.– que entrelazados a través de un esquema, influyeron en el despliegue de una conducta.

2. Los órganos de los sentidos

Conceptos, Anatomía Y Fisiología
A continuación se presenta un esbozo general de los órganos de los sentidos, sus partes y funciones. Considerando que en el curso de Neurofisiología se estudiaron con profundidad las principales tareas de transducción e intercomunicación nerviosa, sólo se hará una corta mención de los aspectos más esenciales de cada sentido, a fin de contextualizar los demás temas subsiguientes en esta guía.

La Visión
Sensación consciente producida por la luz, que permite apreciar los objetos y sus cualidades. Se distinguen dos tipos de visión, de acuerdo a las condiciones de luminosidad: escotópica, la que se percibe cuando el ojo está acostumbrado a la oscuridad; fotópica, la que se percibe cuando el ojo está acostumbrado a la luz.
Estructura y Función del Ojo. La función del sistema visual es transformar la energía electromagnética del estímulo visual en impulsos nerviosos, proceso que se conoce como transducción –término y proceso extensible a los demás sentidos–.
La forma redonda del globo ocular se mantiene por la presión de líquidos internos sobre la membrana externa blanca, denominada esclerótica. En la parte anterior del globo ocular se encuentra la córnea, membrana transparente que se une con la esclerótica y protuye ligeramente. La luz que proviene del exterior debe enfocare en la superficie posterior del globo ocular, y la córnea inicia este proceso.
Las células de la córnea reciben sus nutrientes y el oxígeno del humor acuoso. Este líquido llena la cámara anterior, que se encuentra inmediatamente detrás de la córnea.
La entrada de luz al ojo es regulada por un anillo de músculos pigmentados llamado iris. La pupila es una abertura en el centro del iris por la que pasa la información luminosa. El iris tiene dos clases de músculos, unos que lo contraen –cierran– y otros que lo dilatan –abren–. Cuando la luz es brillante, el iris se cierra y viceversa. En los humanos, la pupila es redonda, aunque en algunos otros animales puede ser como una línea vertical en la mayoría de casos.
El cristalino es un cuerpo esférico, transparente, localizado exactamente detrás de la pupila. Es ligeramente amarillento y se compone de una capa externa que contiene fibras organizadas como las capas de una cebolla. Luego de que la cornea desvía los rayos luminosos conforme entran al ojo, el cristalino completa esta tarea de enfocar las ondas luminosas sobre los fotorreceptores localizados en la parte posterior del ojo. Dado que el cristalino puede cambiar de forma, enfoca los rayos luminosos tanto de objetos cercanos como alejados por un proceso llamado acomodación.
El músculo ciliar rodea al cristalino y se fija a éste gracias a ligamentos delgados denominados zónulas de Zinn. Cuando se observa un objeto alejado (+6 m.), el músculo ciliar se relaja, lo que ocasiona que el músculo se expanda y jale las zónulas. En este estado el cristalino está estirado a su forma más plana, así que su refracción de la luz que entra al globo ocular se desviará menos. Cuando se observa un objeto cercano, el músculo ciliar se contrae, lo cual permite que el cristalino regrese a su forma natural.
Entre el cristalino y la retina se encuentra un compartimento llamado cámara posterior. La retina es la capa de receptores para la luz, o fotorreceptores, y de células nerviosas, que se localiza en la parte posterior del ojo. Los fotorreceptores –llamados conos y bastones– absorben rayos luminosos y los transforman en información que puede ser transmitida por las neuronas. La fóvea es la porción más delgada de la retina que produce la visión más clara. En el disco óptico, el nervio óptico abandona el ojo. El nervio óptico representa el haz de neuronas que lleva la información que se origina en la retina. El disco óptico carece de fotorreceptores y en consecuencia crea un punto ciego que se puede detectar a través de un sencillo experimento.

La Audición
El oído consta de tres regiones anatómicas: oído externo, oído medio y oído interno. La parte más visible del oído externo es el pabellón auricular; son importantes debido a que incrementan ligeramente la amplitud del sonido e intervienen en cierta medida con la detección de la posición de la fuente sonora. Le sigue el conducto auditivo externo, que se dirige hacia adentro a partir del pabellón auricular y funciona como una caja de resonancia, amplificando sonidos muy débiles. El sonido llega al tímpano, o membrana timpánica, una membrana que vibra en respuesta a las ondas sonoras.
El oído medio es el área que se encuentra después del tímpano. Consta de tres huesecillos u oscículos, que son los más pequeños del cuerpo humano: martillo, yunque y estribo. Estos huesillos aumentan la eficiencia con la cual el sonido es transmitido al oído interno:
La fuerza de las partículas en el aire que golpean la membrana timpánica, es transmitida a una región mucho más pequeña, donde el estribo llega a la ventana oval de la cóclea.
Los tres huesecillos funcionan como una palanca, lo que ofrece una pequeña pero importante ventaja mecánica.
El tímpano tiene una forma parecida a un cono, la cual hace que responda más eficazmente.
Cada oído medio contiene una trompa de Eustaquio, que conecta al oído con la garganta. Las trompas de Eustaquio ayudan a igualar la presión del aire en el sistema auditivo.
El oído interno no existe como estructura individual, es sólo el área donde no hay hueso. La cóclea –ó caracol–, llena de líquido, contiene receptores para los estímulos auditivos. El estribo está adosado directamente a la ventana oval, membrana que cubre una abertura de la cóclea. Cuando el estribo vibra, la ventana oval también lo hace, y produce cambios de presión en el líquido que se encuentra dentro de la cóclea.
El conducto coclear es el más pequeño de los tres canales de la cóclea, alberga a los receptores auditivos y contiene un líquido llamado endolinfa. Cuando el estribo hace que la ventana oval vibre, la vibración es transmitida a la membrana basilar, sobre la cual descansan los receptores auditivos. Esta vibración, a su vez, estimula los receptores auditivos.

El Olfato
En la anatomía de la nariz se observa en primer lugar la cavidad nasal, un espacio vacío que se encuentra por detrás de cada narina. El aire, que contiene los olores, llega a la cavidad nasal a través de dos vías: proveniente de la inhalación o de la garganta –cuando masticamos, bebemos o respiramos por la boca–. En la parte superior de la cavidad nasal se encuentra el epitelio olfatorio, en cuya superficie se encuentran los receptores que captan el olores.
En el olfato y el gusto, a diferencia de los otros órganos de los sentidos, los receptores están en contacto directo con el estímulo. Las células receptoras del olfato son sustituibles (lo que no ocurre en los demás) y cada una funciona cerca de ocho semanas y luego se le reemplaza.
El estímulo potencial para el sistema olfativo tiene que ser una sustancia volátil –aunque esta no es una condición indispensable– o fácilmente vaporizable. Por tanto, los sólidos y los líquidos deben pasar a un estado gaseoso. Las sustancias potencialmente olorosas tienen que ser potencialmente solubles en el agua y en la grasa (lípidos), a fin de penetrar en la película acuosa y en la capa lipoide que cubre a los receptores olfatorios.
Los olores y el comportamiento humano. Los investigadores están especialmente interesados en unas sustancias llamadas feromonas, las cuales actúan como señales químicas en la comunicación con otros miembros de la misma especie; son excretadas por la orina y diversas glándulas sudoríparas. Aún no está claro si las feromonas existen en los humanos; se sabe que la sensibilidad a los olores en los hombres es inferior a la de las mujeres y que las feromonas pueden estar relacionadas con los ciclos menstruales de éstas.
Los efectos de diversas esencias sobre el comportamiento humano pueden no ser tan directos como los encontrados en animales inferiores, pero algunas investigaciones recientes sugieren que las esencias pueden tener cierto impacto sobre la percepción de la gente en situaciones sociales (Baron, 1988).

El Gusto
El gusto se refiere sólo a las percepciones que resultan del contacto de sustancias con los receptores especiales en la boca. En psicología, el gusto se refiere a una porción muy, limitada de las percepciones involucradas en el uso cotidiano de la palabra gusto.
El receptor primario para los estímulos del gusto recibe el nombre de corpúsculo gustativo. Se localizan por toda la boca –mejillas, paladar y garganta–, principalmente en la lengua. Los corpúsculos gustativos se localizan en forma de pequeñas protuberancias sobre la lengua y son consideradas como papilas.
Las puntas de los receptores llegan hasta el orificio de apertura y pueden tocar cualquier molécula de gusto que se encuentre en la saliva que fluye dentro de la fosa. Las puntas de los receptores del gusto son microvellosidades, y la apertura del corpúsculo gustativo es el poro gustativo. El promedio de vida de las células de los corpúsculos gustativos es de sólo unos diez días.
Las investigaciones no han sido contundentes al identificar las diferencias y características quimiosensitivas de las células receptoras porque se ha descubierto que algunas papilas responden a dos, tres e incluso cuatro sabores, sin que pueda argumentarse que existe una especialización marcada.

El Tacto
Es el equipo sensorial más grande que tiene el ser humano. Los sentidos de la piel informan si un objeto sofocante cubre la cara, protegen del daño cuando se siente dolor; además, defienden de temperaturas extremadamente elevadas o bajas. Otros sentidos relacionados como son el cinestésico y el vestibular, indican si se está de pie erguido o inclinado, en dónde se encuentran las partes del cuerpo y en qué relación.
El tipo de piel delgada, es la que cubre gran parte del cuerpo y contiene pelos, notables o invisibles. Otra clase, llamada piel gruesa, se encuentra en las plantas de los pies, las palmas de las manos, y en las superficies lisas de los dedos; carece de folículos pilosos. La piel gruesa es parecida a la delgada, salvo que su superficie es más gruesa y tiene una mezcla de receptores, complejidad que probablemente se relaciona con la destinación exploratoria de las partes donde está presente.
La piel se divide en tres partes: la epidermis, o capa externa, que tiene muchas capas de células de la piel que se descaman y mueren; la dermis, que es la capa que reemplaza con células nuevas a las que se descaman. Estas células nuevas se mueven hacia la superficie y toman el lugar de las células epidérmicas conforme estas se eliminan. Bajo la dermis se encuentra el tejido subcutáneo, que contiene tejido conectivo y grasa.
La piel también contiene una gran cantidad de venas, arterias, glándulas sudoríparas, folículos pilosos y receptores. Nuestro sentido del tacto surge de la estimulación de diferentes tipos de receptores: Meissner –responsable del tacto como tal, caricias y toques suaves–; Paccini –sensación de presión–; Krausse –sensación de frío–; Ruffini –sensación de calor–; Terminales libres –información de dolor–.

Con muchisismo cariño desde España para el señor elegante

Maria LLácer

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En alguna forma, sólo vemos y sentimos aquello que queremos ver y sentir. A modo de un efecto Pigmalión interno

Por lo que pones en tu artículo, me da la sensación de que el primer paso consiste en ser consciente de que llevamos un guión interno que repetimos continuamente. Mientras las situaciones se mantengan, todo va relativamente bien

Pero cuando hay cambios bruscos, lo primero que hay que cambiar es el guión interno; estar abiertos a que los datos de toda la vida se pueden interpretar y reinterpretar de otras maneras; ya que somos parte de la propia situación. Aquí vendría el tema de la resiliencia, las neuronas espejo,...

Como decía la frase 'el ojo no es ojo porque tú le veas, sino porque él te ve a tí', es en el intercambio con las situaciones y en concreto con los otros, donde puede estar la gestión holística título de esta web-blog

Salud, javy

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La que yo percibo o la que tú me comunicas?, Cada ves se me hace mas importante las enseñanzas de budismo en las que he participado, ya sea en libros (recomiendo "transforma tu mente" del Dalai Lama /ed. Martinz Roca), la sangha (amiga mía) o alguna conferencia que he tenido la oportunidad de asistir, como por ejemplo la última visita de Su Santidad el Dalai Lama en chile en Mayo de 2007, y tiene que ver con el concepto de la vacuidad o verdad última de las cosas.

Es difícil de entender y aún mas de aplicar y explicar, pero en un sentido práctico sería tratar de ver con mas "ojos" la experiencia o fenómeno ( aveces lo ilustro diciendo que pongo una cámara cenital y veo la situacíon desde arriba, donde aparecemos todos los implicados en la ecena) y hacer todo lo posible por no contaminarme con mis emociones y entender que está pasando realmente, para luego integrar y componer.

La meditación, como bien dices Raul, es el camino para expandir nuestra conciencia en nuestro camino por evolucionar, si bien es lento, nos da la calma y nos permite centrarnos para vislumbrar la realidad o aproximarnos a ella, que es a lo que aspiramos en este proceso de aprendizaje interminable.

Gracias Raúl por este post y me interesa mucho continuar este dialogo.

Te envío saludos y luz,

TO+



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Por generar este post,que amablemente habías comprometido en conversaciones anteriores.

La claridad con la que te expresas, lo concreto de las definiciones, el relato ordenado y puntual, hace que me quede clarísimo lo que te había preguntado anteriormente, más aún me ayuda a reafirmar algunas cosas que pienso y trato de incorporar, ejercitar y realizar.

Agradezco mucho ocuparte del tema, me interesa de sobremanera seguir hablando el tema, la expanción de conciencia es un aprendizaje que no tiene fin, eso lo hace tremendamente interesante.

Gracias nuevamente y un abrazo para ti.

 

Pati T.

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Lanzate por favor Raúl a seguir escribiendo y lograr mantener este dialogo tan interesante.

Cariños para ti.

 

Pati T.

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