Gestión Holística

Una aproximación a la efectividad y bienestar en las organizaciones

Raúl Herrera Labarca
abr
25

Los seres humanos somos seres de amor

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 25/04/2006 a las 9:52
Etiquetas:
Los seres humanos somos seres de amor, esto lo han indicado todas las tradiciones espirituales, y lo han corroborado las investigaciones biológicas, Humberto Maturana nos indica que el 99% de las enfermedades son por falta de amor. De niños lo aprendemos rápido, necesitamos y aprendemos a reclamar ese amor, y aprendemos como obtenerlo

Si aprendemos que haciendo berrinches, nos miran, nos atienden, aprendemos a hacerlo así, trasgredimos los límites para mostrar que existimos y pedir que nos vean, esto puede llevar a conductas antisociales o simplemente pretender monopolizar la palabra en una reunión. Irónicamente esto nos puede generar rechazo y no amor

Mas tarde podemos aprender que sacándonos buenas notas obtenemos la aprobación de los que nos interesan, y esto de adultos, lo podemos transformar en autoexigencia personal, nos esmeramos ser mejores, en ser exitosos, para ser queridos. Esto nos puede generar respeto, pero no amor

O aprendimos que una forma de obtener amor es haciendo favores, portándonos como niños buenos, eso nos puede llevar a estar siempre atentos a hacer favores a otros, olvidándonos o postergándonos nosotros mismos, dependiendo del juicio ajeno, y en definitiva caemos en actitudes serviles. Irónicamente esto puede generar desprecio y no amor

O aprendimos que una forma de obtener amor es ser simpáticos, tener siempre la talla oportuna a la mano, sin aprender a ver como el resto la escucha. Esto nos lleva a mantener esa actitud, con tallas o ironías que algunos nos celebran, pero que dañan, sin que busquemos ese efecto, a otros. Esto nos puede generar simpatía, pero no amor.

Necesitamos el amor, necesitamos sentirnos queridos, sentirnos parte de una comunidad. Muchas veces he escuchado, y me hace sentido en mi propia experiencia, que el miedo mas profundo, es el miedo a no ser querido.

En la medida que no estemos concientes de esa necesidad que todos tenemos, podemos tender a rechazarla, negando en nosotros esa necesidad,. Así nos convertimos en el Gigante Egoísta o en el Ciudadano Kane, o por el contrario, lo convertimos inconcientemente en el eje de nuestra acción, usando alguno de los aprendizajes indicados anteriormente.

Otra opción es tomar conciencia de esa necesidad, de ese miedo, y aprender a buscarlo por otros medios, tales como

Querernos a nosotros mismos. Si nos queremos lo suficiente, si como dice Nelson Mandela, recordamos que somos hijos de Dios, dependemos menos del amor ajeno

Aprender a dar amor. Según la experiencia de todos aquellos que viven llenos de amor, la forma de aprender es dando, el recibir llegará sólo, cuando hayamos dejado de preocuparnos de recibirlo

Ponernos en contacto con nuestra vulnerabilidad y no esconderla. Es en nuestra vulnerabilidad donde las personas nos pueden apoyar, donde nos podemos dejar querer, esconderla es nuestra forma de negar a otros la posibilidad de querernos.

Necesitamos amor, estar concientes de esa necesidad nos permite ejercer con libertad y autonomía el amor.

Publicidad por Bligoo.com
Gestión Holística » Las organizaciones como familia. Una bella y limitada metafora
[...] Y cuando hablamos de empresa, que tipo de empresa estamos pensando, ¿el estereotipo de empresa de la era industrial magistralmente caracterizada en “tiempos modernos de Charles Chaplin” , o una empresa exitosa tipo Google.? Me parece importante recalcar el llamado hacia una relación mas afectiva que la metáfora nos parece llevar, a un llamado a humanizar las relaciones en el trabajo, a una comunidad donde se nos acepta que tenemos malos días, donde nos podemos recuperar de nuestras caídas, una comunidad que acepta que cometemos errores, que reconoce que somos humanos en el afecto. Estas cualidades las atribuimos a la familia, pero no a cualquiera, la atribuimos a la familia idealizada, y sin embargo, hoy en día estas cualidades es posible empezar a verlas en empresas altamente exitosas, y mas aún es posible verlas enunciadas, al menos algunas de ellas, como condición para el éxito y supervivencia de las empresas. Y al mismo tiempo, la metáfora me parece que tiene limitaciones, las familias no tienen clientes a los cuales satisfacer y de cuya satisfacción dependa su supervivencia, las familias no tienen terceros que corran el riesgo de aportar sus capitales para que se sustente, las familias no tienen sindicatos internos que defienden los intereses de algunos contra los otros, las familias no es el espacio para la realización profesional de las personas, etc… [...]

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS