Por medio de mis amigos de Shambhala, me llega este conocimiento, que habría sido transmitido por el Buda al primer rey de Shambhala. El mensaje es simple, se requiere unir el cielo a la tierra.
La tierra es donde vivimos, y el cielo nos permite la habilidad de darle un sentido a nuestra vida. El cielo representa la sabiduría y la ecuanimidad. La tierra representa la satisfacción y el deleite de ayudar a los demás.
Al encontrarse por primera vez con sus súbditos, el príncipe puede sentirse descorazonado al ver cuánto caos y desorden político, económico, sicológico y social hay en este mundo; y viendo todo lo que hay que hacer en su reinado. Si el príncipe comienza a tomar personalmente todos estos problemas, puede perder su conexión con el cielo. Por otra parte si no le pone atención puede perder su conexión con la tierra.
Así se identifican seis formas de gobernar, las tres primeras, ser benevolentes, verdaderos y genuinos se relacionan con el cielo, son cualidades de justicia, de la certidumbre de la bondad como guía del ser humano. Este es el primer paso para traer el cielo a la tierra.
· Benevolencia, esta basada en la paciencia, en la ausencia de agresión, requiere de la estabilidad de un elefante, una sensación de confiar en nosotros mismos, y al mismo tiempo de recordar el sufrimento de los demas. Implica no reaccionar en forma agresiva frente a la agresión de los otros, no irritarnos y responder con cuidado y gentileza.
· Verdadero, la benevolencia permite ser leal a la visión fundamental de la bondad humana, implica haber trabajado nuestra propia ira, celos e ignorancia, y saber que no son vías para lograr lo que queremos lograr, como si lo son la generosidad y la alegría.
· Genuino. Ser benevolente y verdadero, es la forma de ser genuino. El ser genuino reconoce la verdad por su misma, no por su rol. Implica ser lógico
Así mismo tiempo, el gobernante requiere de las tres formas de gobernar de la tierra, la valentía, ser diestro y alegre.
· Valentía Implica no tener miedo a los cambios ni al trabajar con los otros.
· Diestro. Signfica actuar con dignidad, abierto a la crítica de los otros, creamos el espacio para que los otros se expresen. Las preguntas que hacemos son tan importantes como las respuestas que damos.
· Alegría. La alegría es una actitud, es el aprecio a la vida diaria, surge porque queremos ofrecer sabiduría y compasión a los demás. Ellos sienten nuestro amor y cuidado
Me queda la sensación, que compartimos con los asistentes a la charla, que esta sabiduría respecto a las formas de gobernar son útiles para usarlas como referencia en nuestra vida diaria, en la gestión de nuestra propia vida







