La oleada que han significado los blogs, y el que hayan llegado a las empresas generando comunidades de aprendizaje, ha generado una nueva fuente de angustia en muchas personas. A la obligación de hacer el trabajo, se agrega la petición que escriban en el blog, la respuesta es obvia, "no tengo tiempo", y en ocasiones, este no tengo tiempo llega no sólo a no escribir, tampoco a comentar lo que otros escriben y, muchas veces, tampoco hay tiempo de leer.
Aparte del miedo que para muchos significa escribir en un blog, sólo acostumbrados a rígidos informes técnicos, me surge la idea que detrás de esa negativa hay una concepción del trabajo propia de la época industrial, la orientación a la tarea.
"Mi trabajo consiste en hacer lo que hago y no en ocuparme de lo que el resto piensa y hace, ni lo que opina de mi trabajo y de lo que yo pienso"
Sin embargo, la naturaleza del trabajo parece ser hoy algo distinto, la experiencia y la literatura nos habla que el trabajo ocurre en Redes Laborales, y la calidad del mismo por tanto está fuertemente influenciado por la calidad de esas redes.
Elementos fundamentales de la calidad de esas redes, además de lo entretenido que pueden resultar, son entre otros, el sentido y el orgullo por lo que hago, el sentido de pertenencia al equipo, el respeto y la confianza entre los miembros del equipo.
Esta dimensión relacional del trabajo, para contraponerlo a la orientación a la tarea que indicaba como propio de la época industrial, muchas veces no la apreciamos en toda su magnitud, salvo cuando hacemos un inventario de las fuentes de los reclamos de los clientes, en su mayoría, al menos en las organizaciones de servicio, dependen de fallas en estas Redes Laborales.
Advertir este fenómeno, y como una aproximación a responder al mismo, están surgiendo en muchas organizaciones los blogs corporativos como lo ha indicado Gabriel Buster y Leonardo Maldonado. Estos se constituyen en una oportunidad de reforzar la parte relacional de nuestro trabajo, y también para la relación con el cliente, y no están usualmente orientados a la tarea de corto plazo, se usan para generar comunidad, conversando en torno a lo que nos une.
Los líderes organizacionales cuentan así con una herramienta privilegiada para conocer las inquietudes de su personal y hacerles llegar no sólo su pensamiento en torno al negocio, sino también su lado humano. Incluso más allá de los liderazgos formales, se crean las redes que facilitan y potencian el trabajo, haciéndolo también, y por que no, más entretenido.
Las personas que no ven que crear y cuidar las redes es parte de su trabajo, están pegados a un una concepción del trabajo cada vez mas estrecha, no ven la oportunidad que les puede significar el blog corporativo como parte, no exclusiva, pero si potente para hacer esta tarea.







