En la mayor parte de las organizaciones se vive con sensación de angustia y suplicio el cumplimiento de las metas. Estas metas se ligan al ingreso, al prestigio, y en ocasiones a la posibilidad de mantener el empleo
Se lucha fuerte por conseguir las metas, sabiendo que de cumplirse, lo más probable es que el próximo año, las metas serán aún mayores. Frente a ello, tiende a no haber respuestas, así es la competencia, es el mundo en que vivimos, la globalización, etc. explicaciones que no sirven en la angustia. Se vive con profunda resignación
En una empresa, su máximo directivo indicó que era el mito de Sisifo, las viejas fabulas vienen en nuestra ayuda, y encontré una bella descripción e interpretación, en este post que escribe Alejandra
Lo describe en esta forma
"En forma muy resumida, esta fábula de la mitología griega narra la tragedia de Sísifo, quien fue condenado por los Dioses a perder la vista y a un castigo de por vida: debe subir, con las manos y la cabeza, un peñasco enorme por la abrupta pendiente de una montaña, cuya cumbre no ha de alcanzar jamás. En otras palabras, está obligado a empujar perpetuamente esa enorme piedra cuesta arriba, a sabiendas de que antes de que alcance la cima, ésta siempre rodará hacia el valle y deberá volver a empezar todo de nuevo desde el principio."
Como en muchos otros aspectos de nuestras vidas, los mitos y antiguas leyendas nos muestran que nuestros problemas de hoy lo han sido de siempre
Y no es que Sisifo no fuese inteligente, como señala Alejandra "Lo que sí se sabe es que Sísifo tenía fama de ser el más astuto de los hombres, así como el más sabio y el más prudente, según Homero"
Alejandra analiza la interpretación que hace Albert Camus de este mito, y ofrece una salida a este sin sentido a que se ve enfrentado Sisifo
"Entonces, si pretender llegar con la roca a la cima simbolizaran las expectativas, será que la alegría de Sísifo provino de haber cambiado su perspectiva? Hubo en él un cambio de actitud que mejoró su calidad de vida y su estado anímico? Consiguió creer más en su mundo interno que en el externo? Pasaron a ser sus propias expectativas más relevantes que las provenientes del exterior?. Le encontró un sentido a su vida, independiente de los logros y de las comparaciones?. Logró experienciar la vida como un proceso evolutivo sin fin donde son más interesantes las preguntas que las respuestas? Donde se puede gozar del camino, incluso del ascendente, aunque no se completen totalmente las metas ni se llegue nunca a certezas absolutas?"
Esta interpretación me parece que abre una puerta importante, podemos interpretar nuestras vidas como un proceso evolutivo, no hay metas a las cuales llegar como destino. Si vivimos el proceso, soltando el resultado, podemos tomar este proceso como un camino de aprendizaje, de desarrollo, esa actitud nos permite disfrutar del proceso, y en una aparente contradicción, aumentar la probabilidad de conseguir nuestras metas una y otra vez.
Una invitación a crecer en el proceso de conseguir las metas, permite disfrutar del camino y soltar el agobio








Raúl,
al terminar de leer el post, me sucedió algo especial... ...se fué el agobio, solté la respiración....
Accionar - observar - aprender - accionar nuevamente es el proceso que vivo cada dia en mis labores.
Cada dia es una nueva oportunidad.
y cuando nos sentimos agobiado, la pregunta de que puedo aprender me ayuda
Saludos
-----------------
Raúl Herrera L