En las últimas semanas recibo tres mails de distinta procedencias, en una de ellas, el profesor de un curso que había tomado me reclama que haya difundido en el blog parte del conocimiento que había entregado en dicho curso, y me pide que elimine parte del material, indicándome que le pertenece junto a un amigo con quien lo había elaborado.
Curiosamente encuentra el articulo en la red, gracias a que indico que he recibido de él, el material y lo agradezco. Le indico que no comparto su punto de vista, pero lo respeto y lo borro.
Me parece que es un ejemplo del paradigma que cree que el conocimiento genera poder al mantenerlo restringido, como si fuese dinero en un banco.
Por otro lado, recibo casi simultáneamente dos mensajes de personas que han leído mi blog y que me hacen sugerencias para un mejor manejo, Gabriel Bunster me aconseja como manejar mis fotografías, y Didier Vidal, a quién no conozco directamente, me aconseja como dirigir automáticamente los visitantes de mi antiguo blog al actual.
Gracias a ambos por su generosidad y el cariño que me demuestran. Y ayer recibo otro regalo, esta vez de mi amigo Lorenzo, con un link donde puedo encontrar el libro en español " y tu en que crees" basado en la película del mismo nombre.
Al contrario del caso anterior, estas personas viven el paradigma que el conocimiento genera poder en la medida que se distribuye, principio que inspira los blogs, al menos el que me ha inspirado.
En las organizaciones, he visto como retener información por parte de algunas jefaturas, como forma de "defender su territorio", termina debilitando sus liderazgos y generando equipos mas pobres.
Compartir conocimiento es una forma potente de ejercer liderazgos, como dice Mandela, de perder el miedo a brillar con nuestra propia luz







