Cuando recibí la petición de mi cliente, una empresa que desarrolla un proyecto innovador, de magnitud mundial y que integra contratistas de diversos países e idiomas, de realizar un taller de alineación para todo el equipo, aproximadamente 120 personas, me imaginé de inmediato que podríamos usar la experiencia de los Castellers.
Los había conocido y participado en dos oportunidades, una en la inauguración del Centro de liderazgo en la USACH, y en la jornada sobre Liderazgo y Cambio Climático, tenía además la referencia del post de Juan Vera donde describe la experiencia y los orígenes de la iniciativa de traer a Chile esta enseñanza, además conocía la experiencia de Claudio Orrego en su comuna
Luis Carrasco que dirigió la experiencia nos invita a hacer un mapa de los equipos de alto desempeño, distingue los objetivos técnicos de los objetivos adaptativos, y muestra un video con la experiencia de los Castellers en Cataluña, como un ejemplo de un trabajo en equipo de alto rendimiento, un equipo que continuamente se supera a su mismo, que basa su éxito en el aprovechamiento de la diversidad, el entrenamiento y disciplina rigurosa, todo en pos del objetivo común.
Nos invita a vivir la experiencia, el equipo, que recién empieza a enterarse de lo que van a hacer en esta jornada, lo hace con algo de temor y escepticismo de sus posibilidades, me imagino que estas emociones aumentan cuando les indican que son los niños que forman parte del equipo, los que dirigen la experiencia
Poco a poco, mediante los ejemplos, la instrucción, las reglas claras, la confianza va aumentando, surgen los líderes naturales que quieren vivir primero la experiencia, y poco a poco vamos haciendo un Castell, primero tres pisos, después cuatro, y finalmente surge el desafío de los cinco pisos.
Participo en la base de los dos últimos ejercicios, hago de soporte de las rodillas de uno de los integrantes del segundo piso, mis músculos poco acostumbrados a ejercicios de este tipo me reclaman con fuerza, el compromiso y sentido de responsabilidad me hacen mantenerme, cuando escucho los gritos de júbilo de los que observan, me doy cuenta que la meta está cumplida. La satisfacción y orgullo nos embarga a todos.
Posteriormente Luis, nos invita a una reflexión sobre el aprendizaje de esta experiencia, lo que podemos llevar al proyecto que nos une. Esto lo hacemos con los líderes del proyecto escuchando adelante lo que su gente les comunica, formando así un mapa, bastante completo, de las habilidades y acciones que el equipo requiere para llevar adelante un proyecto exitoso
Gracias Luis por el profesionalismo y compromiso puesto al servicio de esta experiencia








Muchas gracias Raúl, cada oportunidad de vivir el casteller nos da energía, como tu sabes esta experiencia corresponde a una filosofía de vida que extraviamos en alguna parte , pero que podemos recuperar, en eso estamos, en volver a la colaboración.
Un abrazo, Luís