En La Nación del 28-Junio aparece el siguiente título: "Bachelet pide a sus ministros solucionar crisis en Codelco", y me surge la pregunta ¿qué escuchan los distintos actores de esta petición?. En el mismo periódico se indica "TRABAJADORES TERCERIZADOS VALORARON LLAMADO" y al mismo tiempo indica: "El vicepresidente de la cuprífera, José Pablo Arellano, morigeró su discurso del martes y reiteró que siempre ha estado abierto al diálogo"
Me queda la sensación que la petición está clara; no quiero conflictos. Si este mensaje lo dice un tercero, como podría ser la Iglesia Católica que ha ofrecido mediación, no hay problemas, no tiene autoridad sobre las partes, pero si es la Presidente, que tiene autoridad formal sobre una de las partes, se escucha como una orden.
Y me surge la pregunta ¿que orden prima?, ¿la de solucionar la crisis, o la de bajar los costos como habíamos escuchado que era el mandato?.
A largo plazo, claramente ambas ordenes son un todo sistémico; no se pueden bajar los costos en un ambiente de conflictos, pero a corto plazo la balanza se desequilibra y se corre el peligro de afectar la meta de bajar los costos. (No entro en el análisis si es viable reducir los costos en forma sustentable con el actual trato a los contratistas, manteniendo la diferencia con el trato a los trabajadores de Codelco)
En otra empresa un empleado de una gerencia de servicios, me dice que tiene la instrucción de "A uds. les corresponde apoyar a las áreas, sus clientes internos, como sus socios, y al mismo tiempo deben controlar que su crecimiento sea orgánico".
Me indica que si no apoya las peticiones de las áreas, tiene el temor de tener el reclamo de estas ante su jefe, y que si apoya las peticiones, tendrá el reclamo de haber permitido un crecimiento inorgánico.
Cuando este empleado pide ayuda frente a la ambigüedad, no se si lo hará el vicepresidente ejecutivo de Codelco, su jefe probablemente le dirá "use su criterio, ud. es una persona inteligente"
Este empleado aún no tiene clara su línea de acción. La literatura y el sentido común, nos indica que los empleados tienden a "desconectarse" y operar con un espíritu de complacencia y del mínimo esfuerzo, en lugar de actuar con compromiso y dedicación.
¿Cuantas peticiones como esta resistirá el Vicepresidente de Codelco?






