Oración del Jefe "remasterizada"

 

oracion.jpgSEÑOR, concédeme…

  • …la noción exacta de lo que soy, de cuáles son mis aptitudes y cuales mis limitaciones
  • …sensatez para encausar mis energías por aquellos senderos donde pueda ser más fructífero, y en los que no se demanden talentos que no tengo
  • …la sabiduría para admitir mis errores y aprender de los reveses, para así crecer y no reincidir en las mismas fallas
  • …humildad para aprender de los demás, aunque ellos sean más jóvenes, menos experimentados, o procedan de estadios inferiores al mío
  • …el valor para decidir en el momento necesario, y no precipitarme cuando se requiere esperar
  • …la sensibilidad para interpretar la reacción de la gente, y poderme adaptar a sus necesidades
  • …consideración para reconocer y respetar el valor de las personas, no frustrar su desarrollo, ni glorificarme a sus expensas
  • …la conciencia de que no podré ser más eficaz de lo que me permita mi equipo de trabajo, y hazme capaz de enseñarle a mis colaboradores cómo podrán ayudarme a mí, ayudándose a sí mismos
  • …la tolerancia para reconocer en los desaciertos el costo del aprendizaje, respaldar siempre a mis subalternos y jamás eludir mi responsabilidad por sus actuaciones
  • …la visión para desarrollar una filosofía propia que dé mayor significado y estatura a mi vida, me aporte genuina satisfacción, y no me permita actuar impulsivamente cuando esté bajo presión
  • …el realismo para vivir con los pies en la tierra y en contacto con lo que me rodea, en el eterno combate por mejorar, sin ignorar los trances de las bruscas transformaciones.

CONCEDEME, Señor, estas bendiciones para que pueda contribuir  una vida más útil servir mejor a mis semejantes, y con ello servirte a Ti 

Traducción libre de “An Administrator´s  Prayer”, de Robert L Katz Harvard Business Review Ene-feb 1957

Esta oración está enmarcada en mi escritorio, es un bello recuerdo de uno de mis maestros en el mundo gerencial, Ivan Lansberg. Tenía la costumbre de recolectar piezas como esta y regalarla a clientes y ejecutivos para navidades.  Hace pocos días, volví a verla, a releerla y me volvió a a parecer hermosa.

Por sobre todo me generó la reflexión del avance de nuestra concepción del aprendizaje, en los años 50, el sentido común dominante, parece apuntar que las cualidades de la jefatura son dones que se nos otorgan.

Hoy parece predominar la idea que estas son habilidades que se aprenden de la reflexión en base a experiencias adversas de vida, y por tanto podríamos parafrasear al autor diciendo:

CONCEDEME, Señor, las adversidades que me permitan aprender estas bendiciones para que pueda contribuir  una vida más plena, con más sentido,  servir mejor a mis semejantes, y con ello servirte a Ti.

 

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Comentarios

Querido Raúl, una forma muy inteligente de plantearse las adversidades como forma de crecimiento interior y exterior. Algo parecido a las objeciones en las ventas... para mí son 'palabras mágicas' que me ayudan a mejorar mi oficio.

Un abrazo, Javy

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