Gestión Holística

Una aproximación a la efectividad y bienestar en las organizaciones

Raúl Herrera Labarca
oct
08

Ecología y espiritualidad. Caminos que se apoyan mutuamente

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 08/10/2008 a las 22:22

marty_janowitz.jpgDel Centro Shambhala me llega la invitación a la charla Ecología y Espiritualidad del Profesor Marty   Janowitz, había estado en un seminario de meditación dirigido por él el fin de semana y había quedado gratamente impresionado por su claridad y calidez, lo que me estimula a asistir

La charla es cautivante, nos va mostrando como la ecología para ser exitosa requiere del desarrollo espiritual, no una creencia en dioses, sino una conexión con nuestro corazón interior. Mi amiga Marcela toma notas, y las comparte, las que transcribo completas, sólo incorporando algunos links.

 

El cuidado del medio ambiente no es una cosa ajena al ser humano porque viene de sus sentimientos más profundos.  Conocer el mundo  nos permite  conocernos a nosotros mismos, porque viene de una misma base  que es: poner atención profunda a nuestra existencia.

Para desarrollar la Sociedad Shambhala a la que aspiramos  necesitamos una trasformación no sólo social, sino que para que ésta sea verdadera necesitamos también una trasformación a nivel personal. Lo que sabemos de nosotros mismos, es lo que sabemos del mundo que nos rodea.

Si creo que soy sólido, fuerte,  sabio, más grande que el resto y tengo la verdad, estoy gobernado por el ego, entonces  cada pensamiento,  cada emoción, mi  agresión y mis pasiones están  justificados, pero son sólo para satisfacer mi ignorancia.  Entonces me  siento separado del mundo que me rodea.

En cambio,  a través del  viaje de exploración personal,  a través de la meditación, puedo aprender a  reconocer que hay más espacio que solidez en mi persona, más espacio que pensamientos, más espacio que emociones y pasiones. Para  imaginar  esto me ha servido mucho la imagen del giroscopio que es un juego que tienen los niños y consta de un palito central con cuatro alambres en el tercio superior que deja un espacio. Si hacemos girar el giroscopio se ve sólido y a medida que pierde velocidad se ve que hay mucho más espacio que solidez.  Así mismo somos nosotros y es el mundo que nos rodea.

 Si logramos ver al giroscopio tal como es, podemos reconocer que hay más espacio que solidez. Si logramos ver nuestra mente tal cual es, veremos  más espacio que pensamientos y así con todo. Pero este espacio que hay dentro del giroscopio no está separado del espacio que hay fuera de él, porque es el mismo espacio.

 La meditación es un instrumento para ver la verdadera naturaleza del giroscopio, para ver el espacio entre los 4 alambres y el espacio de afuera de los alambres y la unión entre ellos.  La roca que parece sólida es también abierta y permeable, está conectada íntimamente con todo nuestro mundo.

 Reconocer esto es muy bueno porque nos da esperanza, no hay nada en el universo que sea completamente sólido, la verdadera naturaleza de las cosas es que no hay nada sólido, hay mucho mas espacio que solidez y por lo tanto siempre está la posibilidad de penetrar el espacio.

 Y todos los espacios están   conectados, por lo tanto todo lo que existe está conectado y más bien interconectado, por lo tanto  todo lo que existe es interdependiente de todo lo que lo rodea.

 No hay nada que negociar, la tierra no tiene que negociar con el agua, el agua no tiene que negociar con el cielo, el hombre no tiene nada que negociar con el árbol, por que ya están completamente interconectados.

 Actualmente en el mundo existe un monje vietnamita del Budismo Zen, Thich Naht Hanh, el vive en Francia y EEUU, ha escrito muchos bellos libros de budismo, algunos de ellos sobre ecología, es un gran defensor del medio ambiente. El ha creado el término “ínter- vivir” que aclara nuestra interdependencia con toda la naturaleza.

 Yo inter-vivo con un árbol porque el árbol pone  oxígeno (O2) en el aire que yo  respiro; ese oxigeno que yo respiro lo cambio por un anhídrido carbónico (CO2) que yo exhalo desde mis pulmones hacia el aire y el árbol respira este CO2. Yo no puedo cambiar esta relación, esta relación está dada así. Yo  sólo “intervivo” con el árbol.

 Esta es la base para  entender como nos relacionamos “inter-viviendo” con el mundo que nos rodea y esta es la base para entender la “interdependencia” de todo lo que existe.

 En mi cuerpo, por ejemplo, mi cerebro es interdependiente de mi corazón; mi corazón interdependiente de mi sistema urinario; éste del sistema endocrino y todos los sistemas inter-dependen unos de otros  para funcionar en conjunto armónicamente.  Esto lleva razonablemente a la conclusión que  en mi práctica espiritual debo cuidar de mi mismo y de los otros por que no estoy separado de nada.

 La visión espiritual sin práctica,  es sólo teoría y la práctica sin teoría es pereza. En cambio la unión de la visión espiritual con la práctica es acción con visión, es compromiso, es decir es responsabilidad en acción. El camino espiritual se completa en el camino temporal.

 Si queremos trasformar nuestra vida y la sociedad, tenemos que cambiar la naturaleza de nuestra cultura,  de buenos y malos, de ganadores y vencidos. Elegir cambiar nuestra naturaleza no es destruir al otro,  mas bien se trata de incluir al otro en nuestra acción.

 El verdadero cambio nos incluye a todos, no es de una parte, porque no estamos separados, somos un todo interdependiente. Ni las personas están separadas unas de otras ni las personas están separadas con la naturaleza, ni la naturaleza  esta separada entre ella. Todos inter-dependemos de todos.

 Yo vivo en Canadá, en Nueva Escocia y allí  hay un grupo de personas muy preocupadas del medio ambiente y que nos hemos estado reuniendo para contestarnos algunas preguntas que creemos que no han sido contestadas.

 ¿Qué podemos hacer para sembrar una nueva sociedad, en la cual el  desarrollo del corazón bondadoso de un ser humano sea lo central?

Creemos que la clave para sembrar esta nueva cultura es la visión y la aspiración de la no separación. Nuestro camino está entretejido, por lo tanto debemos encontrar la forma de caminar todos juntos.

 Esto parece muy ingenuo…….y probablemente lo es,  pero creo que es la única posibilidad que nos queda. Esta visión  unida a la práctica, nos lleva a unir “el cielo con la tierra”, unir “la aspiración con la solidez” de las cosas, tal como son.

Frente al daño medio ambiental producido por el hombre, nuestro mejor aliado es la naturaleza, por que ella nos habla y nos muestra nuestro error. Como dice un dicho: al final, la naturaleza  nos dará el golpe final.

 Y la pregunta no es si la naturaleza sobrevivirá a los cambios errados que ha  cometido con ella el hombre, por que la naturaleza siempre ha sobrevivido a todo. La pregunta es si los humanos y las pobres y pequeñas especies que comparten la vida con los humanos sobrevivirán.

Los humanos nos vamos a ir y vamos a desaparecer. El budismo dice que nunca hemos aparecido, por lo tanto no es tan malo desaparecer. Pero quedarán las cucarachas y los virus que sobreviven a todo.

 Los seres humanos somos tan arrogantes, nos creemos tan importantes, tan sólidos, que pensamos que sin nosotros todo muere y no es así.

 Hay un  escritor llamado Kevin Kelly, que ha escrito un libro sobre sistemas de computación, dentro de ese libro hay un capitulo que se llama: “Las nueve leyes de Dios”, veremos algunas. El dice que todos los sistemas creados por el hombre imitan a la naturaleza y que hay nueve leyes que se aplican al funcionamiento de cualquier sistema, de los humanos y de la naturaleza.

 La 1ª ley dice: “Maximicen los bordes”. Esto significa que en cualquier sistema, la mayoría de los cambios se produce  en las orillas, en los bordes, en la periferia del sistema y la zona central  cambia menos, es mas estable, más constante. Es decir las orillas que  están en contacto con el resto del mundo son las que primero cambian.

 Cualquier organización humana, si se encierra y no mantiene sus bordes permeables, se vuelve estática. Si dentro de dicha organización estamos todos de acuerdo con todos siempre, este sistema se vuelve cada vez más sólido.

 La 2ª ley dice: “Distribuir ”. Esto no sólo es democracia, se refiere más bien al funcionamiento ordenado y jerárquico de un panal de abejas, donde la sabiduría está en todas partes y debe ser cultivada. Todas las abejas son parte del panal, pero hay  una jerarquía y un orden lógico y perfecto.

 Creo que la relación entre camino espiritual y medio ambiente nos lleva a cultivar el corazón suave y gentil con la cualidad de la apertura.  Apertura que es el espacio donde podemos desarrollar la valentía de la trasformación.  La valentía de  atreverse a ser suave por que ya no hay un ego a quien defender ni mantener, no necesito que me confirmen que está bien lo que hago, simplemente lo hago. Es la valentía que esta basada en una acción que no la estoy haciendo por mí,  estoy fuera de mí, incluyéndolo todo.

 Constantemente vivimos en una película “clase B” que se llama “Martín es todo” (el nombre del profesor que dicta la charla es  Martín) y allí en esa película vivo asustado, todo es auto-referente, todo me ataca, todo está en contra mía.

Tenemos que ir mas allá de nuestra propia película, tenemos que ser valientes, el desafío es enorme, debemos salir de esta película, simplemente porque el mundo que nos rodea es sagrado (no hablo en el sentido de santo). La apertura misma es lo sagrado, inter-vivir es los sagrado, por que es una energía natural.

 Según las creencias y visiones que se tengan, nos podemos relacionar con lo sagrado como algo “divino” o como algo “espacial”, donde hay mucho espacio.

Cuando está la perspectiva espiritual, esta  genera la práctica, la acción, les voy a dar algunos ejemplos

 En Nueva Escocia  hay un grupo de personas  que están muy ocupados en  hacer algo para trasformar la sociedad y se juntan a hacerse preguntas  que den respuestas que  den cuenta del verdadero progreso en una sociedad, le han llamado  “El progreso autentico”. Comenzaron  por hacerse la siguiente pregunta:

 ¿Qué queremos hacer crecer como sociedad?, ¿la felicidad?, ¿La satisfacción? ¿La plenitud humana?, ¿El voluntariado?

 Para los parámetros actuales, en lo económico se mide el desarrollo, por la cantidad de actividad económica que produce. Sin embargo, según este parámetro,  es catalogado de progreso económico:  el derrame de petróleo en  el mar, la tala de un bosque, cuando se fuman cigarrillos (todo esto da mucho trabajo a mucha gente). 

 Pero nuestro grupo quiere  hacer crecer otras cosas, por que sentimos que esto no esta midiendo un progreso y desarrollo real. Y una visión diferente cambia la apariencia de las cosas. ¿Qué  hemos decidido medir entonces?

Bueno, este grupo esta intentando medir: el valor del voluntariado, los costos reales de fumar, el valor económico de mantener la selva sana.

Otro ejemplo. En Bután, que es un país pequeño que está aislado y  esto mismo le ha permitido mantener su tradición espiritual intacta. El Rey de Bután ha decidido medir el “éxito”, es decir quiere medir el índice (o producto interno bruto) de felicidad nacional.

Aquí se considera prosperidad tener menos cosas dañinas y mas cosas verdaderamente benéficas para la humanidad. Esto necesariamente compromete nuestro corazón.

 En nosotros, en Nueva Escocia, el producto interno bruto son los niños. Ellos tienen la mayor cantidad de universidades por niño del mundo entero, de manera que tienen la posibilidad de estudiar lo que quieran. Este es nuestro corazón, es nuestro espíritu.

Nuestra sociedad iluminada  ¿Qué añora? Que nuestros niños puedan ser plenos, esto significa cultivar la práctica de la sustentabilidad auténtica, con sus factores económicos, sociales, antropológicos y culturales. Como en Suiza: cada árbol es cuidado en forma especial, porque cada árbol es sumamente valioso y todos lo saben y los practican.

En Nueva Escocia hemos sido por siglos una cultura de pescadores, sin embargo hace 15 años la pesca colapsó y las nuevas generaciones de  pescadores quedaron sin trabajo en toda la región. Es decir destruimos el propio futuro de la pesca. Esto nos dice que tenemos que mirar en forma  muy diferente lo que es un trabajo sustentable. Esto implica una visión diferente, una planificación diferente, objetivos, monitorías y toda la sociedad debe estar involucrada en esto, desde la base hasta los poderes económicos.

Debemos transformar nuestra visión, lo que nos lleva a  trasformar nuestra práctica y esto trasforma la acción cotidiana.

Si solo nos quedamos en lo teórico y esto no nos conduce a una acción, al final la naturaleza pegara el último golpe.

Se está midiendo también el índice de cambio de los humanos frente a la calamidad y miedo. Los seres humanos no sabemos quienes somos y por esto no apreciamos la conexión con la naturaleza.  Se ha visto que los humanos  van a hacer  cambios cuando el miedo de no actuar sea mayor que el miedo a actuar.

El problema es que  ese momento puede que sea demasiado tarde y ya no haya posibilidades en la naturaleza de volver atrás.

Todas las comunidades de todos los continentes deben trabajar juntos en abrir el corazón que es lo máximo que posee el ser humano. El corazón abierto y sensible para tocar el mundo.

El error humano más grande de hace 100 años y de hoy es el mismo: pensar que somos sólidos y estamos separados de la naturaleza y de los otros seres humanos.

Hace 100 años no se notaba el daño producido por el hombre en la naturaleza por que su acción era menos eficaz. Hoy, la gran diferencia es que somos muchísimos más eficaces y más rápidos para destruir la naturaleza a gran escala en poco tiempo.

En las preguntas, nos recuerda el desastre del derrame de petróleo del buque Exxon Valdez donde pese al gran daño ecológico causado, significó un gran crecimiento de los indices económicos, que sólo reflejaron los costos de limpieza, y no restan el daño causado, que por cierto no fue mitigado del todo.

Al cierre de la charla, Manuel Baquedano, miembro de nuestra comunidad, le entrega un certificado que indica que su viaje ha sido neutralizado en términos de emisión de gases de efecto invernadero. A través del sitio que han creado, son capaces de calcular el total de las emisiones que significó el viaje y las actividades de Marty en Chile, y mediante el aporte a otros proyectos, neutralizan el efecto, un buen ejemplo de acciones concretas que es posible emprender

Gracias Marty por tu gran entrega y gracias Marcela por tus excelentes notas

 

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Nora
Nora el 30/12/2008 a las 6:52

Hola Raùl! Relacionado con tu tema no sé si has indagado en el concepto de Permacultura. Yo vivo en Arggentina y tengo pendiente la visita a Gaia donde un matrimonio vive bajo este concepto. Cada tanto pasan filmaciones de este lugar y no me canso de mirar tratando de pensar cuánto de eso quiero hacer yo.

Bonitos temas has tocado.

Un abrazo!

Nora

 

www.gaia.org.ar


juan marcos aguirre
juan marcos aguirre el 07/01/2009 a las 12:05

Comparto articulo sobre el tema saludos Juan MArcos

 

Spiritual Ecology

Spiritual Ecology (Part 1)

Reason calls humanity at this last minute to restore the environmental balance to planet Earth; deeper than that, the awakened inner realization is that as we tune-out responsibility for earth caretaking, we limit our power to expand our consciousness while we are yet on this plane.

Through our genetic inheritance, our biological ancestry and our biomagnetic field, we are indeed interlaced, interfaced with the lower kingdoms: the mineral, vegetable, animal, and with all mankind. It is not for lack of media coverage of what our high-tech lifestyles are doing to the forests, the air, the all-pervading life of this planet and its species, but rather the thoughtless habits of civilized man to waste, ignore and destroy that which he does not relate to consciously.

Spiritual ecology is the inner relationship that brings home to the higher mind of each being that when we become indifferent to lower forms of life, we also submerge into the unconscious a part of our divine inheritance. Just as we have our needs, so does the planet. Each of us is responsible for our comer of this earth and for educating by modeling to our young our duty and concern for honoring other habitats that must be restored; protecting the reproduction of species who have always shared Mother Earth with us but now are on the brink of extinction. The relation between all of earth's organisms and the spirit which is the seat of man's moral and religious nature call upon all awakened mankind to take responsibility for saving our planet. We must begin by seeing ourselves as spiritual stewards of our individual and collective environments, then renouncing old concepts of man as superior to the other forms of life on earth. We are in truth all related to "the all-pervading life in Space", as we read in the Sufi prayer, Nayaz.

On The Edge

We are now on the brink! "How the human species will treat life on earth so as to shape the greatest of legacies, good or bad, for all time to come, will be settled during the next hundred years," Harvard scientist Edward O. Wilson warns us. Spiritual stewardship accepts that all forms of life have the moral right to exist side by side in the divine balance of nature. Ignoring individual free choice to guide, guard and nurture other life forms with which we share the planet is self-destructive. Pir Vilayat puts it well, "When this alienation from our cosmic roots, the power that moves the universe and keeps it all in balance, is displaced by this self-styled assertiveness, counterproductive and self-destructive, wreaking havoc on the planet by violating her sanctity, nature restores the divine harmony by opening its consciousness to the emergence of the voice of Mother Earth calling her children back to rededicate themselves to their original motivation that got lost to view." Then one must make a covenant with Earth and all her creatures, pledging to serve her even as she serves us in mutual respect.

Every tree uprooted or cut from the forests must be reseeded, we must listen again to the song of the whales, the cooing of the wind, the magnetic recharging of our magnetic field through the soles of our feet, the awareness of the habitat of other endangered species that we plow under or trample down. Discovering new and exciting insights into the behavior and genetics of sea mammals can awaken us to the strong parallels land animals have with us. So many of our old conditioned views about wolves and other wild animals can be re-patterned and taught to the next generation, the new stewards. The practice of setting the gaze at the infinity of space can make us aware of the ozone layer, the aura of our planet, waving, expanding and contracting even as our own auras do. Have we destroyed its perimeters? Earth Stewardship.

Spiritual ecology accepts the premise that spirit is the moral basis for all of life in its many kingdoms and forms to exist side by side, maintaining the divine balance the Creator intended. This view puts every man in the special space of being the steward of his particular environment. To serve in this capacity demands that each must make a voluntary sacrifice. Products like aerosol sprays and other advanced technological products and their byproducts which pollute air and water and eventually disturb the ozone layer must be eliminated.

Every freeway in America soon outgrows its projected capacity, leaving on its perimeters erosion of the land. We must demand contouring and planting of more trees on such lands by taking responsibility upon ourselves to see that it is done. In the oceans, the seals, tortoises and turtles need our protection to protect their nesting sites and journey back to their natural habitats. If one lives near a beach, there are many ways in which we can guide children to be a part of this renewal and preservation of our shores and tidelands.

As we consume more and more junk foods, we clutter our highways with tons of disposable paper and plastic toxic wastes. Recycling of cola cans and soda bottles is a rewarding task for any child or adult turned on to it. Planting of grass and wildflowers is another meaningful and discovering project to renew the mantle of earth. Visiting wildlife preserves and becoming a bird watcher enables one to connect with eagles and hawks and to learn their ways and instincts. Love for other kingdoms and recognition of how much we can learn and master from their element will build an ethic of being a protector instead of a thoughtless destroyer of other forms of life. By observation and attunement to the habits of endangered species like the little prairie foxes, the sea turtles, butterflies and the long-toed tiny lizards, we can all aid in conserving and renewing these species.

The inner rewards of feeding a pelican whose beak has been cruelly sawed-off by a competitive fisherman, or washing the oil slick from a seabird grounded by man's "accidents" and isolated thinking, or spending part of our time on the beach cleaning up and bagging trash and garbage of plastic so strangling to sea creatures can be the most healing experience one could ever have.In body, mind and spirit as we connect with the elements and the lower kingdoms of nature, man unwittingly heals his own spirit and reconnects with the "all-pervading life in Space" to which the Sufi prayer Nayaz tunes us.

There Is Hope

Taking time to introduce children to the wonder of the unity of all life on planet earth may be the catalyst that can make this new generation turn around our headlong race to the brink. Population experts predict that the 1 billion population, that took the last hundred years [prior to 1989] to expand to that figure, will increase to five billion in the next 100 years. We cannot afford to destroy the precious legacy that we have. As we connect with the magnetic pole of the earth's magnetic field through the soles of our feet, the rhythm of breath between all kingdoms, the rays of the sun and the rivers within our ocean currents, it is possible to awaken higher mind through contemplation and meditation to that state in which we realize we are all One.

Instinctively, children know this, but the exemplars pattern fears in them which in turn make them destroyers through ignorance. If we take time to introduce the children to the unity of all life on planet Earth, we may be, just may be, making them the generation to turn around the race. The awakened steward of planet Earth will then understand the wisdom teaching that because we are one with the entire universe, we cannot destroy any part of the whole without destroying ourselves in the process. (publ.1989)

 

 

 

http://www.veracorda.com/spiritualEcology.html


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