Del Centro Shambhala me llega la invitación a la charla Ecología y Espiritualidad del Profesor Marty Janowitz, había estado en un seminario de meditación dirigido por él el fin de semana y había quedado gratamente impresionado por su claridad y calidez, lo que me estimula a asistir
La charla es cautivante, nos va mostrando como la ecología para ser exitosa requiere del desarrollo espiritual, no una creencia en dioses, sino una conexión con nuestro corazón interior. Mi amiga Marcela toma notas, y las comparte, las que transcribo completas, sólo incorporando algunos links.
El cuidado del medio ambiente no es una cosa ajena al
ser humano porque viene de sus sentimientos más profundos. Conocer el mundo nos permite
conocernos a nosotros mismos, porque viene de una misma base que es: poner atención profunda a nuestra
existencia.
Para desarrollar la Sociedad Shambhala
a la que aspiramos necesitamos una
trasformación no sólo social, sino que para que ésta sea verdadera necesitamos
también una trasformación a nivel personal. Lo que sabemos de nosotros mismos,
es lo que sabemos del mundo que nos rodea.
Si creo que soy sólido, fuerte, sabio, más grande que el resto y tengo la
verdad, estoy gobernado por el ego, entonces cada pensamiento, cada emoción, mi agresión y mis pasiones están justificados, pero son sólo para satisfacer mi
ignorancia. Entonces me siento separado del mundo que me rodea.
En cambio, a
través del viaje de exploración
personal, a través de la meditación,
puedo aprender a reconocer que hay más
espacio que solidez en mi persona, más espacio que pensamientos, más espacio
que emociones y pasiones. Para imaginar esto me ha servido mucho la imagen del
giroscopio que es un juego que tienen los niños y consta de un palito central
con cuatro alambres en el tercio superior que deja un espacio. Si hacemos girar
el giroscopio se ve sólido y a medida que pierde velocidad se ve que hay mucho
más espacio que solidez. Así mismo somos
nosotros y es el mundo que nos rodea.
Si logramos ver al giroscopio tal como es, podemos
reconocer que hay más espacio que solidez. Si logramos ver nuestra mente tal
cual es, veremos más espacio que
pensamientos y así con todo. Pero este espacio que hay dentro del giroscopio no
está separado del espacio que hay fuera de él, porque es el mismo espacio.
La meditación es un instrumento para ver la verdadera
naturaleza del giroscopio, para ver el espacio entre los 4 alambres y el
espacio de afuera de los alambres y la unión entre ellos. La roca que parece sólida es también abierta
y permeable, está conectada íntimamente con todo nuestro mundo.
Reconocer esto es muy bueno porque nos da esperanza,
no hay nada en el universo que sea completamente sólido, la verdadera
naturaleza de las cosas es que no hay nada sólido, hay mucho mas espacio que
solidez y por lo tanto siempre está la posibilidad de penetrar el espacio.
Y todos los espacios están conectados, por lo tanto todo lo que existe está
conectado y más bien interconectado, por lo tanto todo lo que existe es interdependiente de todo
lo que lo rodea.
No hay nada que negociar, la tierra no tiene que
negociar con el agua, el agua no tiene que negociar con el cielo, el hombre no
tiene nada que negociar con el árbol, por que ya están completamente
interconectados.
Actualmente en el mundo existe un monje vietnamita del
Budismo Zen, Thich Naht Hanh, el vive en Francia y EEUU, ha escrito muchos
bellos libros de budismo, algunos de ellos sobre ecología, es un gran defensor
del medio ambiente. El ha creado el término “ínter- vivir” que aclara nuestra
interdependencia con toda la naturaleza.
Yo inter-vivo con un árbol porque el árbol pone oxígeno (O2) en el aire que yo respiro; ese oxigeno que yo respiro lo cambio
por un anhídrido carbónico (CO2) que yo exhalo desde mis pulmones hacia el aire
y el árbol respira este CO2. Yo no puedo cambiar esta relación, esta relación
está dada así. Yo sólo “intervivo” con
el árbol.
Esta es la base para
entender como nos relacionamos “inter-viviendo” con el mundo que nos
rodea y esta es la base para entender la “interdependencia” de todo lo que
existe.
En mi cuerpo, por ejemplo, mi cerebro es
interdependiente de mi corazón; mi corazón interdependiente de mi sistema urinario;
éste del sistema endocrino y todos los sistemas inter-dependen unos de otros para funcionar en conjunto armónicamente. Esto lleva razonablemente a la conclusión
que en mi práctica espiritual debo
cuidar de mi mismo y de los otros por que no estoy separado de nada.
La visión espiritual sin práctica, es sólo teoría y la práctica sin teoría es
pereza. En cambio la unión de la visión espiritual con la práctica es acción
con visión, es compromiso, es decir es responsabilidad en acción. El camino
espiritual se completa en el camino temporal.
Si queremos trasformar nuestra vida y la sociedad,
tenemos que cambiar la naturaleza de nuestra cultura, de buenos y malos, de ganadores y vencidos. Elegir
cambiar nuestra naturaleza no es destruir al otro, mas bien se trata de incluir al otro en nuestra
acción.
El verdadero cambio nos incluye a todos, no es de una
parte, porque no estamos separados, somos un todo interdependiente. Ni las
personas están separadas unas de otras ni las personas están separadas con la
naturaleza, ni la naturaleza esta
separada entre ella. Todos inter-dependemos de todos.
Yo vivo en Canadá, en Nueva Escocia y allí hay un grupo de personas muy preocupadas del
medio ambiente y que nos hemos estado reuniendo para contestarnos algunas
preguntas que creemos que no han sido contestadas.
¿Qué podemos hacer para sembrar una nueva sociedad,
en la cual el desarrollo del corazón
bondadoso de un ser humano sea lo central?
Creemos que la clave para sembrar esta nueva cultura
es la visión y la aspiración de la no separación. Nuestro camino está
entretejido, por lo tanto debemos encontrar la forma de caminar todos juntos.
Esto parece muy ingenuo…….y probablemente lo es, pero creo que es la única posibilidad que nos
queda. Esta visión unida a la práctica,
nos lleva a unir “el cielo con la tierra”, unir “la aspiración con la solidez”
de las cosas, tal como son.
Frente al daño medio ambiental producido por el
hombre, nuestro mejor aliado es la naturaleza, por que ella nos habla y nos
muestra nuestro error. Como dice un dicho: al final, la naturaleza nos dará el golpe final.
Y la pregunta no es si la naturaleza sobrevivirá a los
cambios errados que ha cometido con ella
el hombre, por que la naturaleza siempre ha sobrevivido a todo. La pregunta es
si los humanos y las pobres y pequeñas especies que comparten la vida con los
humanos sobrevivirán.
Los humanos nos vamos a ir y vamos a desaparecer. El
budismo dice que nunca hemos aparecido, por lo tanto no es tan malo
desaparecer. Pero quedarán las cucarachas y los virus que sobreviven a todo.
Los seres humanos somos tan arrogantes, nos creemos tan
importantes, tan sólidos, que pensamos que sin nosotros todo muere y no es así.
Hay un escritor
llamado Kevin Kelly, que ha escrito un libro sobre sistemas de computación,
dentro de ese libro hay un capitulo que se llama: “Las nueve leyes de Dios”,
veremos algunas. El dice que todos los sistemas creados por el hombre imitan a
la naturaleza y que hay nueve leyes que se aplican al funcionamiento de
cualquier sistema, de los humanos y de la naturaleza.
La 1ª ley dice: “Maximicen los bordes”. Esto
significa que en cualquier sistema, la mayoría de los cambios se produce en las orillas, en los bordes, en la
periferia del sistema y la zona central cambia menos, es mas estable, más constante. Es
decir las orillas que están en contacto
con el resto del mundo son las que primero cambian.
Cualquier organización humana, si se encierra y no
mantiene sus bordes permeables, se vuelve estática. Si dentro de dicha
organización estamos todos de acuerdo con todos siempre, este sistema se vuelve
cada vez más sólido.
La 2ª ley dice: “Distribuir ”. Esto no sólo es
democracia, se refiere más bien al funcionamiento ordenado y jerárquico de un
panal de abejas, donde la sabiduría está en todas partes y debe ser cultivada.
Todas las abejas son parte del panal, pero hay
una jerarquía y un orden lógico y perfecto.
Creo que la relación entre camino espiritual y medio
ambiente nos lleva a cultivar el corazón suave y gentil con la cualidad de la
apertura. Apertura que es el espacio
donde podemos desarrollar la valentía de la trasformación. La valentía de atreverse a ser suave por que ya no hay un
ego a quien defender ni mantener, no necesito que me confirmen que está bien lo
que hago, simplemente lo hago. Es la valentía que esta basada en una acción que
no la estoy haciendo por mí, estoy fuera
de mí, incluyéndolo todo.
Constantemente vivimos en una película “clase B” que
se llama “Martín es todo” (el nombre del profesor que dicta la charla es Martín) y allí en esa película vivo asustado,
todo es auto-referente, todo me ataca, todo está en contra mía.
Tenemos que ir mas allá de nuestra propia película,
tenemos que ser valientes, el desafío es enorme, debemos salir de esta
película, simplemente porque el mundo que nos rodea es sagrado (no hablo en el
sentido de santo). La apertura misma es lo sagrado, inter-vivir es los sagrado,
por que es una energía natural.
Según las creencias y visiones que se tengan, nos
podemos relacionar con lo sagrado como algo “divino” o como algo “espacial”,
donde hay mucho espacio.
Cuando está la perspectiva espiritual, esta genera la práctica, la acción, les voy a dar algunos
ejemplos
En Nueva Escocia
hay un grupo de personas que
están muy ocupados en hacer algo para trasformar
la sociedad y se juntan a hacerse preguntas que den respuestas que den cuenta del verdadero progreso en una
sociedad, le han llamado “El progreso
autentico”. Comenzaron por hacerse la
siguiente pregunta:
¿Qué queremos
hacer crecer como sociedad?, ¿la felicidad?, ¿La satisfacción? ¿La plenitud
humana?, ¿El voluntariado?
Para los parámetros actuales, en lo económico se mide
el desarrollo, por la cantidad de actividad económica que produce. Sin embargo,
según este parámetro, es catalogado de progreso
económico: el derrame de petróleo
en el mar, la tala de un bosque, cuando
se fuman cigarrillos (todo esto da mucho trabajo a mucha gente).
Pero nuestro grupo quiere hacer crecer otras cosas, por que sentimos que
esto no esta midiendo un progreso y desarrollo real. Y una visión diferente
cambia la apariencia de las cosas. ¿Qué hemos
decidido medir entonces?
Bueno, este grupo esta intentando medir: el valor del
voluntariado, los costos reales de fumar, el valor económico de mantener la
selva sana.
Otro ejemplo. En Bután, que es un país pequeño que
está aislado y esto mismo le ha
permitido mantener su tradición espiritual intacta. El Rey de Bután ha decidido
medir el “éxito”, es decir quiere medir el índice (o producto interno bruto) de
felicidad nacional.
Aquí se considera prosperidad tener menos cosas
dañinas y mas cosas verdaderamente benéficas para la humanidad. Esto
necesariamente compromete nuestro corazón.
En nosotros, en Nueva Escocia, el producto interno
bruto son los niños. Ellos tienen la mayor cantidad de universidades por niño
del mundo entero, de manera que tienen la posibilidad de estudiar lo que
quieran. Este es nuestro corazón, es nuestro espíritu.
Nuestra sociedad iluminada ¿Qué añora? Que nuestros niños puedan ser
plenos, esto significa cultivar la práctica de la sustentabilidad auténtica,
con sus factores económicos, sociales, antropológicos y culturales. Como en
Suiza: cada árbol es cuidado en forma especial, porque cada árbol es sumamente
valioso y todos lo saben y los practican.
En Nueva Escocia hemos sido por siglos una cultura de
pescadores, sin embargo hace 15 años la pesca colapsó y las nuevas generaciones
de pescadores quedaron sin trabajo en
toda la región. Es decir destruimos el propio futuro de la pesca. Esto nos dice
que tenemos que mirar en forma muy
diferente lo que es un trabajo sustentable. Esto implica una visión diferente,
una planificación diferente, objetivos, monitorías y toda la sociedad debe
estar involucrada en esto, desde la base hasta los poderes económicos.
Debemos transformar nuestra visión, lo que nos lleva
a trasformar nuestra práctica y esto
trasforma la acción cotidiana.
Si solo nos quedamos en lo teórico y esto no nos
conduce a una acción, al final la naturaleza pegara el último golpe.
Se está midiendo también el índice de cambio de los
humanos frente a la calamidad y miedo. Los seres humanos no sabemos quienes
somos y por esto no apreciamos la conexión con la naturaleza. Se ha visto que los humanos van a hacer
cambios cuando el miedo de no actuar sea mayor que el miedo a actuar.
El problema es que ese momento puede que sea demasiado tarde y ya
no haya posibilidades en la naturaleza de volver atrás.
Todas las comunidades de todos los continentes deben
trabajar juntos en abrir el corazón que es lo máximo que posee el ser humano.
El corazón abierto y sensible para tocar el mundo.
El error humano más grande de hace 100 años y de hoy
es el mismo: pensar que somos sólidos y estamos separados de la naturaleza y de
los otros seres humanos.
Hace 100 años no se notaba el daño producido por el
hombre en la naturaleza por que su acción era menos eficaz. Hoy, la gran
diferencia es que somos muchísimos más eficaces y más rápidos para destruir la
naturaleza a gran escala en poco tiempo.
En las preguntas, nos recuerda el desastre del derrame de petróleo del buque Exxon Valdez donde pese al gran daño ecológico causado, significó un gran crecimiento de los indices económicos, que sólo reflejaron los costos de limpieza, y no restan el daño causado, que por cierto no fue mitigado del todo.
Al cierre de la charla, Manuel Baquedano, miembro de nuestra comunidad, le entrega un certificado que indica que su viaje ha sido neutralizado en términos de emisión de gases de efecto invernadero. A través del sitio que han creado, son capaces de calcular el total de las emisiones que significó el viaje y las actividades de Marty en Chile, y mediante el aporte a otros proyectos, neutralizan el efecto, un buen ejemplo de acciones concretas que es posible emprender
Gracias Marty por tu gran entrega y gracias Marcela por tus excelentes notas
Hola Raùl! Relacionado con tu tema no sé si has indagado en el concepto de Permacultura. Yo vivo en Arggentina y tengo pendiente la visita a Gaia donde un matrimonio vive bajo este concepto. Cada tanto pasan filmaciones de este lugar y no me canso de mirar tratando de pensar cuánto de eso quiero hacer yo.
Bonitos temas has tocado.
Un abrazo!
Nora
www.gaia.org.ar