Sé
de una amiga que trabaja en un banco, que le han dado dos semanas de licencia
con reposo absoluto debido al estrés que le ha generado la caída de los
mercados. Otro amigo, un importante empresario, está con un cuadro similar,
esta vez no es la bolsa, sino su gran corazón que le ha llevado a dar mucho de sí
mismo, y que precisamente asesora a empresas y ejecutivos en generar sentido de
vida.
Casos
como estos son cada día más habituales, y en nuestras conversaciones las
vivimos como consecuencias de las situaciones externas, con poca o nula
conversación de la habilidad que hemos desarrollado para enfrentar, para
cuidarnos, cuando enfrentamos demandas externas de este tipo.
Y
esta incapacidad que tenemos para reaccionar, la podemos ver como una
incapacidad de nuestro cuerpo, una incapacidad de nuestra biología para
reaccionar y poder parar a tiempo, antes del colapso. Y si concordamos que el
deterioro del cuerpo no es de un día para otro, surge la pregunta por las
señales que el cuerpo nos ha entregado antes del colapso, y nuestra habilidad
para escuchar esas señales.
Nuestro
cuerpo cae en estrés, cuando sobrepasa el tiempo que puede soportar una carga,
carga que soporta sin problemas en tiempos menores. No es un problema del
tamaño de la carga a soportar, sino la cantidad de tiempo que lo hace. El
cuerpo se va estresando en la medida que pasa el tiempo, y eso nos da un tiempo
para reaccionar, siempre y cuando estemos atentos a las señales de acumulación
del estrés que vamos recibiendo.
Y
estas distinciones, nos genera dos caminos complementarios para trabajar el
estrés, una vía es desarrollar nuestra capacidad de sentir nuestro cuerpo,
normalmente consideramos que tenemos cinco sentidos, pero hay culturas que
reconocen un sentido adicional, la propiocepción,
definida como la capacidad de sentir nuestro cuerpo. En la medida que
desarrollemos este sentido, llevando en forma regular la atención a nuestro
cuerpo, aprenderemos a sentir nuestro cuerpo, y recibir las señales de
cansancio, de agotamiento que pueden preceder al estrés.
Y
otra vía es disminuir el tiempo que ponemos la atención desde el foco
especifico que nos perturba, a otro foco de atención. En la medida que
alternamos los focos de atención, descansamos, el cuerpo como un todo, no se
cansa.
El poner demasiado foco de atención a un solo problema nos agota, ya sea que el foco de nuestra atención esté en un tema intelectual, o en una situación del entorno. Alternar estos focos de atención con la atención a sentir nuestro cuerpo, es un recurso poderoso para aprender a cuidarnos








Raúl: en sincronía con un "curso" al que acabo de asistir, agradezco tu post ya que entrega fundamentos para lo que viví hace poco, con resultados sorprendentes! Me extenderé más de lo debido, porque es real esto de que debemos cuidarnos de que la crisis no nos atrape en emociones negativas. En vez de reaccionar debemos poder tomar acciones.
Comparto con Uds. un seminario que hice recién, esta vez entregado por Beatriz Goyoaga, una española que vive en Argentina , POTENTE, que enseña a trabajar principalmente con técnicas de respiración y también a observar nuestro cuerpo y mente. De esta forma busca eliminar el estrés producido por esas conversaciones de nuestra mente que van del pasado al futuro, sin quedarse en el AHORA. Aunque me cansé un poco, esta vez más se me cansaron los músculos de la cara de tanto reirme!!!
Lo de "potente "apunta a que el grupo que Beatriz dirigió tenía desde familias completas del Opus Dei, profesoras de yoga, psicólogas, hasta un mahometano, de edades que iban desde 16 años a más de 70. Es vivencial y busca evitar comenzar por lo racional, pero más detalles se encuentran en http://www.elartedevivir.org/. Dicen ser la ONG más grande en el mundo, fue creada por un indio, y formada por voluntarios. Copio algo de su presentación.
"El curso básico de El Arte de Vivir es un taller vivencial y divertido, de 20 horas distribuidas en 6 días continuos. Aquí se aprenden técnicas respiratorias para el manejo de las emociones negativas, eliminación del estrés y de hábitos no deseados. Durante el seminario comienza ya la eliminación de toxinas, se eleva el sistema inmunológico, se incrementa la energía y la creatividad y mejora la capacidad de relación con quienes nos rodean. ..para vivir la vida con entusiasmo y alegría.
Desarrollado por Sri Sri Ravi Shankar, el Sudarshan Kriya® -piedra angular del curso- es un poderoso proceso que purifica y rejuvenece tanto a la mente como al cuerpo. Esta técnica permite despojarse de las capas de tensión que llevamos acumuladas a medida que se descubre la conexión entre la mente, el cuerpo y las emociones, con los ritmos de respiración.
“ Para cada ritmo de la mente, hay un ritmo que le corresponde en la respiración; cada ritmo de la respiración tiene uno que le corresponde en la emoción. Porque la respiración es el eslabón entre el cuerpo y la mente”. Sri Sri Ravi Shankar
Gracias por compartir tu experiencia y los link a la misma.
Sin duda que por ahí hay un camino para el proceso de aprender a vivir en el ahora. Sin ello, poco de lo que hagamos tendrá sentido
Cariños-----------------
Raúl Herrera L