Gestión Holística

Una aproximación a la efectividad y bienestar en las organizaciones

Raúl Herrera Labarca
jul
30

Los blogs corporativos y el dilema del prisionero

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 30/07/2007 a las 22:08
Etiquetas:

dilema del prisionero.jpgEn una empresa que he apoyado a crear un blog corporativo, tenemos una sesión destinada a explorar su poco uso.

Partimos creando la visión de la utilidad que ese blog les puede generar y se crea un fácil consenso de todas las ventajas que su uso traería.

  • Información amplia acerca de los negocios que sea útil para nuestro quehacer
  • Generar aprendizaje a partir de nuestras experiencias
  • Conocer, participar, en la creación del futuro de nuestro equipo
  • Sentirnos parte de la empresa y de su futuro
  • Tener a la mano el máximo de información que requiero para mi trabajo
  • Sentirme parte de una comunidad que va mas allá del trabajo

El tema cambia cuando la pregunta es por los compromisos de cada uno para escribir en ese blog, estos cuestan más y la dificultad queda más en evidencia cuando uno de los asistentes plantea que debe ser obligatorio el escribir en el blog, esto me causa sorpresa, ya que habíamos hecho el diseño con la misma inspiración de los blogs individuales, una oportunidad de dar a conocer lo que hago, y quién soy, una oportunidad de crear identidad

Al indagar más, la persona deja ver que sólo está dispuesta a escribir si el resto lo hace, le indico que me suena a chantaje, y no le gusta la expresión. Al final nos queda en claro que si condicionamos la participación nos lleva a la parálisis, y cada persona del equipo se compromete a indicar a que está dispuesto a comprometerse

Me quedo con una sensación de falta de entusiasmo, uno de los participantes indica que se sintió presionado, y me queda la duda si la participación, como hábito a crear, no debiera en su inicio un mayor estimulo. Recuerdo que el creador del movimiento budista Shambhala, Chögyam Trungpa Rinpoche, inicialmente le pagaba a su hijo Sakyong para que se sentara a meditar, hoy este dirige el movimiento.

Si lo dejamos libre, pareciera que opera el dilema del prisionero, “donde cada jugador obtendría un resultado mejor si colaborase, pero cada jugador está incentivado individualmente para defraudar al otro, incluso tras prometerle colaborar.”

Como dice la explicación en Wikipedia, En el dilema del prisionero iterado, la cooperación puede obtenerse como un resultado de equilibrio. Aquí se juega repetidamente, por lo que, cuando se repite el juego, se ofrece a cada jugador la oportunidad de castigar al otro jugador por la no cooperación en juegos anteriores. Así, el incentivo para defraudar puede ser superado por la amenaza del castigo, lo que conduce a un resultado mejor, cooperativo.”

Me queda la pregunta de cuales son las condiciones organizacionales que debemos generar para no caer en el dilema del prisionero

Publicidad por Bligoo.com
Gilles Galté
Gilles Galté el 01/08/2007 a las 22:23
Estimado Raúl:

  Hace nueve años me toco participar en la Empresa que trabajaba en ese entonces en la migración del sistema AS 400 a la plataforma de SAP, ello impulsado por el cambio de milenio. Recuerdo muy claramente cuando ya estábamos en la fase de capacitación a los usuarios internos que el Gerente General de la Empresa reunión a todos los empleados y les dijo que les tenía dos noticias que entregar.

  La primera era que la implementación de SAP iba a provocar una importante ganancia de eficiencia que apuntaba a mejorar la posición competitiva de la Empresa y, la segunda, que aquellos que no aprendieran a trabajar en SAP iban a tener que dejar la Empresa.

  A partir de ese día, prácticamente se eliminaron las conversaciones tóxicas respecto al uso de SAP y casi la totalidad de los empleados se enfocaron en el proceso de aprendizaje de este nuevo sistema. El resultado fue que el cambio de prácticas se llevó a cabo con gran éxito, incluso en esa época para SAP resultó un ejemplo de trabajo bien hecho.

  En lo personal, se me hizo patente que los liderazgos que apuntan a cambios de prácticas son una mezcla de seducción y ordenes. El arte consiste en saber usar ambos en su justa medida para generar cambios en la cultura de una empresa y, probablemente en muchos otros dominios de la vida.

  Saludos,

  Gilles

 


Paola
Paola el 16/08/2007 a las 14:54

Hola Raúl,

cuando leo tu post por primera vez hace unos días me quedo con la sensación de que muchas veces la falta de entusiasmo o una supuesta falta de interés buscan ocultar los muchos MIEDOS que tenemos. A qué le tememos???

Pueden existir miedos por ejemplo, a la pérdida de poder que signfica mostrar información que puede ser solo mía, miedo a mostrar quien soy verdaderamente y quedar vulnerable frente a mis compañeros de trabajo con los que ya tengo una cierta imagen, no quiero "desperfilarme", miedo a que se juzgue que "estoy perdiendo el tiempo"...esto mientras no se valide de verdad la herramienta frente a todos los demás... y así se puede seguir con la lista...

Ahora, con el comentario de Gilles y la experiencia que él vivió en su empresa, me queda la sensación de que finalmente fue posible incoporar ese nuevo sistema solo por que el MIEDO a perder el trabajo fue mayor que el miedo a lo nuevo.....

Raúl, finalmente, estaremos condicionados por nuestra cultura a lograr algunos cambios solo por MIEDO??? Yo siento que no, pero que dificil me resulta ver formas alternativas. En mi casa con mi hijo he trabajado mucho con la conversación para resolver algunos de sus problemas, ayudándolo a que le encuentre el sentido a lo que hace y que encuentre el motor o fuerza desde su interior y desde su propio pensar y sentir que lo mueva a los cambios. También conversando acerca de sus miedos propios. Sin embargo, también he debido usar la "amenaza" y que sienta MIEDO a las "consecuencias". Sigo buscando encontrar este equilibrio que también menciona Gilles.

 Cariños¨

Paola


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS