Tomo de Pedro Arellano, la historia de los dos lobos
Cuentan que un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una conversación con sus nietos acerca de la vida cuando les dijo:
-¡Una gran batalla está ocurriendo dentro de mí!...¡es entre dos lobos! Uno de ellos es maldad, temor, envidia, violencia, avaricia, arrogancia, resentimiento, rencor, mentira, orgullo, desconfianza, superioridad. El otro es bondad, alegría, paz, amor, compasión, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, verdad y fe. Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra –afirmó el cacique.
Asombrados sus nietos y luego de un tiempo de silencio, uno de ellos preguntó al abuelo: ¿y cuál de los lobos crees que ganará?
El viejo cacique respondió simplemente: -El lobo al que alimentes.
Y este cuento me sirve para preguntarnos de que noticias nos alimentamos, tenemos el modelo mental que las noticias son las que traen los diarios o que escuchamos en la radio o televisión, y más aún esas noticias son la expresión de la realidad.
Pero la realidad es mucho más compleja y llena de matices, se parece a lo que nos pasa adentro, hay en ella partes negativas y partes positivas, en estricto rigor como nos dice Humberto Maturana, la realidad no existe, la configuramos nosotros desde el observador que somos. Y ahí surge la maravillosa posibilidad que dentro de ciertos límites bastante amplios por cierto, nosotros podemos elegir, al igual que en el cuento de los lobos, la realidad en que vivimos.
Escucho en la televisión a Pilar Sordo, cuenta de un paciente ciego con depresión, le da como tarea anotar momentos gratos, llega a los quince días con 3 cuadernos, llenos de anotaciones, el calor del sol, el ronroneo de un gato, el espesor y gusto de la salsa de tomate, la sensación del viento en su piel, la frescura de una ducha en la mañana, etc.. Y Pilar cuenta que al ver todo ello, se dio cuenta que la deprimida era ella, incapaz de percibir y agradecer toda la belleza que la rodeaba, como dice Facundo Cabral, no estás deprimido, estás distraído, distraído de la belleza de la vida.
Y todo este preámbulo para indicar dos alimentos que he encontrado últimamente en la maravilla de generosidad que encontramos en la red
Uno de ellos es El Buen Diario, lo he incorporado en mi lector de blogs, y cuya lectura me genera siempre un estado positivo, como indican, está diseñado con ese objetivo "un medio que nace bajo la gran premisa de rescatar y dar importancia a los acontecimientos que nos hacen crecer personal y colectivamente"
Otro de ellos ha sido la irrupción de TED, (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) es una conferencia anual que define su misión como "ideas que vale la pena difundir" su versión en español tiene ya 193 charlas, traducidas por voluntarios. Cada una de ellas que he visto me ha generado precisamente el objetivo que persiguen sus creadores. Hoy van más allá y generan un concurso de US$ 100.000 para tres ganadores y la posibilidad de formular un "deseo para cambiar el mundo", el cual presentan durante la conferencia. He visto a Seh Godin y las tribus que lideramos, Aimee Mullins y sus 12 pares de piernas, Sylvia Earle y la protección de los oceanos, Martin Seligman habla sobre la sicología positiva, el poderoso derrame de iluminación de Jill Bolte, Isabel Allende cuenta historias de pasión, Daniel Goleman habla sobre la compasión, Matthieu Ricard sobre los hábitos de la felicidad, Tony Robbins por que hacemos lo que hacemos, Karen Armstrong formula su deseo de premio TED, la carta de la compasión, y otros que se me escapan. Imposible aburrirse y no sentirse desafiado en hacer un mundo mejor
Esta iniciativa ha sido lanzada en Chile por Leo Maldonado y otros, declarando su interés y compromiso de elevar la calidad de las conversaciones en Chile.
Un llamado a alimentarnos de buenas noticias, el mundo está lleno de gente trabajando para hacer de este un mundo mejor, alimentemos de su trabajo y así nos podremos unir a ellos.







