En El Mercurio del sábado 25 de agosto, encontré en el Observatorio de Convivencia este artículo escrito por Isidora Mena de Valoras, desafortunadamente no encontré el link correspondiente, y como me gustó el artículo, por el tema que trata, y lo bien escrito que lo encontré, que opté por transcribirlo
El llamado Síndrome de Déficit Atencional no desaparece con la edad, sólo se aprende a compensarlo: El problema son los adultos que no lo logaron y se dan el lujo de ir por la vida sin Retalín.
Se enfurecen fácilmente, despotrican, increpan y sermonean sin darse tiempo para confirmar su percepción, ni para reflexionar sobre la mejor forma de intervenir: Impulsivos, les cuesta tomar la perspectiva del otro. Sensibles y, en general, inteligentes, son igualmente personas amorosas y queribles, cosa que confunde a sus cercanos respecto de si matarlos o amarlos.
Su energía y creatividad suele hacerlos exitosos, coas que a veces les hace creer que los demás deberían tolerarles sus arranques
La convivencia con estos adultos es bastante intolerable: Los niños se quejan con amargura, sus parejas con indignación, los subalternos entre que se ríen y los odian. Ellos, por su parte, se sienten bastante mal consigo mismos
En Chile, tener cerca a un adulto son Retalín es bastante peligroso. Como aquí los adultos son sacrosantos, los niños no se atreven a pararlos, aunque estén equivocados. Así con poco control social, mamás, papás y profesores impulsivos se convierten en riesgo de maltrato y en un mal ejemplo de convivencia.
El autoritarismo tampoco permite parar a los jefes "sin Retalín". Subsisten directores y gerentes que se dan el lujo de gritonear y reaccionar impulsivamente, malogrando los ambientes y deteriorando las relaciones.
Cuando un estudiante no logra convivir en una comunidad escolar se organzian consejos, que suelen concluir con medidas multidisciplinarias. Con estos adultos insoportables también podrían propiciarse consejos familiares o laborales. Uno al cual debieran responder con obediencia sometiéndose a las terapias que correspondan.
Eso sería mucho mejor -y un ejemplo de comunidades que cuidan y controla a sus miembros en problemas - que seguir contagiando tensión e impulsividad a niños y ambientes.
El artículo me llama la atención ya que no supone intencionalidad en el trato de estos "adultos sin Retalín", sólo sujetos que pueden cambiar con las terapias adecuadas, y por la posibilidad de tener en las organizaciones, comunidades que se hagan cargo, que cuidan a este tipo de adultos.
Al mismo tiempo me surge la pregunta de cuanto valoramos en nuestras organizaciones a este tipo de personajes, en que el esterotipo es que están orientados a la acción, sin complicarse con la reflexión ni caer en sentimentalismos.
Y yo, y Ud, ¿Cuanto Retalín necesitamos?







hola, mi nombre es diego tomas y necesitaria contactarme con el señor echeverria para hacerle algunas preguntas sobre su libro ontologia del lenguaje.
soy un joven estudiante de argentina y ese libro me conmovio mucho, realmente me encantaria poder contactarlo.
bueno, muchas gracias por todo
saludos, le dejo mi mail, asi me contesta ahi, si?
diegoderio@gmail.com