Se ha ido Rolando Toro, el genial creador de la biodanza. Con sus enseñanzas aprendí a valorar la fluidez del cuerpo, y la alegría que genera la comunicación afectiva más allá del lenguaje
Me llega, y les comparto un poema de Rolando en sintonía con su viaje...
EL JUICIO FINAL
Porque el final es el comienzo
donde el niño y el anciano
se contemplan.
Vuelve tu rostro hacia los viejos huertos
A la partida del barco
que se aleja,
con toda tu infancia
en sus bodegas oscuras
Vuelve al infinito
con sus rostros ausentes
como el astronauta que perdió la ruta
El tiempo se estremece
cuando miras hacia adentro
y se inicia la resurrección de los muertos
SOLO TU CORAZON ASISTE AL JUICIO FINAL
“Lo imposible puede suceder"
Rolando Toro Araneda”
Mi agradecimiento hacia su persona y mi alegría de haber podido disfrutar de tus enseñanzas. Mis condolencias a su familia








La noticia para mi fue apenas hace un mes. Juraba que algún día iba a conocer al maestro Rolando; no fue así. Ahora en mis pensamientos y en mi corazón solo menciono algo: su técnica vivencial, llena de amor y aprendizaje será el detonante de respuestas al camino de mi vida.
Admiro su belleza humana que seguirá dando frutos interminables a la enseñanza de la Biodanza, el transcender apenas comienza, depende de cada uno de nosotros, los que seguiremos creyendo fielmente que las técnicas creativas constituyen el arte de la vida, hoy la danza cierra los ojos para una despedida corporal pero no termina con el brillo de Rolando porque ese ya lo compartió con todos nosotros.