En una reciente tertulia de Coachs dirigida por Juan Vera, surgió el tema de la necesidad de construir identidad como coach para permitir ser mirados, considerados como oferta por aquellos a los cuales queremos dirigirnos. De otra forma terminamos en una queja permanente de que ellos no nos valoran, son ciegos a todo lo que podemos aportar.
Cuando optamos por ejercer el coaching como profesión, es ineludible tener que hacernos cargo de la necesidad de generar una identidad, y concibo esta como las promesas que escucha el otro de la oferta que puedo ser. Un médico tiene una identidad de poder resolver los problemas de salud de la persona que le consulta, un abogado la identidad de poder apoyar en los conflictos potenciales que tenemos en las relaciones de negocio, etc. y entre ellos los abogados y los médicos buscan como diferenciarse, generar su propia identidad personal, ya sea un área de especialización, o un prestigio personal que lo diferencia de sus pares.
Es interesante ver que las personas se relacionan con nosotros de acuerdo a la identidad que le proyectamos, y más aún podemos proyectar distintas identidades ante distintas personas, y ello lleva a que nos relacionaremos con ellos en forma distinta.
Y surge la pregunta de como generar identidad, especialmente en el mundo de los coachs, y sin pretender dar respuestas definitivas, podemos explorar algunos mecanismos
Lo primero que me viene es hacer ofertas ante los potenciales clientes que nos interesan. Ello implica conocerlos, haber generado una confianza inicial, y desde ahí hacer supuestos sobre sus quiebres y las interpretaciones que ellos tienen de esos quiebres, que les impide salir adelante con ellos.
Complementario a lo anterior es incursionar, participar en redes, en los cuales nuestros potenciales clientes están o miran o bien participar en asociaciones, congresos donde ellos participan o siguen. Son mecanismos que apoyan la generación de confianza.
Otra posibilidad es hablar de lo que hacemos, de cómo lo hacemos. Históricamente esto lo encarábamos escribiendo libros sobre nuestro tema, hoy podemos, gracias a las redes sociales, hacerlo a un costo mucho menor. Personalmente me ha sido muy útil escribir en mi blog. Me ha apoyado en mi propia reflexión, en mis conversaciones con clientes, y también me ha permitido desarrollar una identidad, de la oferta que puedo ser. Las formas de participar en las redes sociales como facebook, LinkedIn, o Twitter son también un ejemplo, podemos ver en ellas como las personas van forjando su identidad.
Otra posibilidad mas potente es lograr que otros hablen de nosotros, ya sea de lo útil que le hemos sido, o citando lo que hemos escrito.
Un buen ejemplo de ello, lo tuve hace poco en la publicación de la revista española Coaching Magazine International que en su número nº 13, publica un artículo del director de la ICF Chile Pablo Reyes en sus páginas 43-45 y otro mio en las páginas 13-14. Aquellos interesados en los artículos pueden verlos directamente en los blogs de Pablo y en el mío.
La identidad podemos construirla, requiere intencionalidad y tiempo







Quisiera Raúl agregar algo más que considero fundamental para la construcción permanente y continua de la identidad: el rigor y la disciplina que implica nuestra labor (algo de lo que por cierto he aprendido mucho de ti)
La impecabilidad en nuestro hacer, la profundización y expansión de nuestros aprendizajes, la revisión permanente de nuestras coherencias y el compromiso por andar un camino que no tiene fin.
Besos enormes-----------------
Claudia Acevedo Karlezi.