En una jornada de estudio de coach, uno de los alumnos indicó "tengo el derecho a equivocarme", lo cual generó la pregunta ¿Qué es un derecho? ¿Cuándo algo se transforma en un derecho?
Estamos cada día más acostumbrados a invocar nuestros derechos, sin hacernos estas preguntas, y por cierto a menudo vemos como estos se reclaman con fuerza, poniendo al interlocutor a la defensiva. En el reclamo de nuestros derechos sentimos que nuestra dignidad está en juego.
No me parece que equivocarse sea un derecho, no es algo que hacemos con intencionalidad, nos sucede. Lo que no me parece que podamos invocar un derecho a equivocarnos, como un equivalente a pretender que esa equivocación no tenga consecuencias en los interlocutores.
Lo que a menudo no vemos, es que los derechos no existen por que si, sino que son un producto de nuestra forma de relacionarnos, que no son de siempre, sino que incluso podríamos identificar desde cuando los consideramos un derecho.
Un derecho así, lo podemos ver como un consenso tomado por una sociedad determinada, la cual decide garantizar para todos sus individuos una determinada condición, asumiendo como contraparte los costos asociados a ello.
Así los derechos surgen como declaraciones de una sociedad, de una organización, de una comunidad, y obligan a esa comunidad a actuar en consenso, si no lo hace, la comunidad pierde credibilidad, y ese derecho pasa a ser letra muerta.
El no considerar los derechos como una concesión de la comunidad, y creer que el resto tiene que hacerse cargo, nos lleva a un deterioro de las relaciones al interior de esa comunidad, nos lleva a enojarnos mas de la cuenta, como recuerdo haberle escuchado a Fredy Kofman "nadie tiene el derecho a exigirle al otro que se haga cargo de sus necesidades"








"tengo el derecho de..." es una frase muy utilizada, en verdad. Bravo por tu reflexión y por quebrar la transparencia de tu alumno. Un aporte: una "equivocación", además, es un juicio sobre algo que ha sucedido o que he cometido, más que un hecho.
carlos