El título de este post corresponde a una frase que extraigo de una entrevista al monje benedictino alemán Anselm Grün, indicado como uno de los autores de libros de espiritualidad más leídos en la actualidad.
Mi interés por este monje surge de mi reciente incorporación a los grupos de Desafío, donde es un referente obligado. Buscando en la Internet, me encuentro con esta entrevista que toca muchos de los prejuicios que he escuchado acerca de la Iglesia Católica.
Me encuentro con un sacerdote, doctor en teología, psicología y ciencias empresariales que, como parte de su labor sacerdotal, se dedica a la administración de 20 empresas, en las que trabajan unos 300 empleados.
Indica "Si proclamo que hay una injusticia, debo dar también una solución para esto. En los años 70 hubo muchos teólogos de izquierda que acusaban al Estado capitalista de injusticias sociales y ellos se sentían moralmente más elevados por hacer esta crítica, pero no sirvió de nada, porque no era constructiva
Sostiene que el celibato debiera ser optativo, y lo fundamenta en la honestidad, evitando que los sacerdotes vivan en dos planos. Y a continuación agrega que la crisis sacerdotal va mas allá de este punto, ya que también afecta a la iglesia evangélica que sí permite el matrimonio.
Explora el sentido del sufrimiento, el mal, permitido por Dios y en su respuesta cita la Biblia, a Oriente, a Jung, y como en occidente lo tapamos con drogas y con el activismo. No aceptamos el dolor, nos rebelamos a aceptar la incomprensibilidad del misterio de Dios.
Y sin duda lo que más me llama la atención es su referencia al cuerpo, ese gran olvidado del aprendizaje en nuestra cultura occidental, dice " Muchas veces la Iglesia defendió el celibato, pero no mostró los caminos para vivirlo" y en otra parte, al hablar del colegio para jóvenes que mantienen, señala "Una de las materias es de expresión de los estados internos a través del cuerpo, porque el joven que tenga una buena relación con su cuerpo tendrá una buena relación con su sexualidad. Es importante para los jóvenes descubrir el gozo que da el cuerpo" y propone el aikido como una forma válida.
Me quedo con la inquietud, compromiso personal, y ganas de profundizar el estudio de este singular sacerdote del siglo XXI








Raúl, interesante como todo lo que muestas y enseñas.
La seguridad de este sacerdote y el enfoque sobre el cuerpo son temas muy poco tratados y habrá que leer mas.
Sin embargo como seguidora de Leo Boff, Frei Betto, Jon Sabrino y otros, que son justamente a los que alude como ineficaces en sus tésis ,no estoy de acuerdo en su postura. Si no hubiese existido la Teología de la Liberación, gran parte de los pobres de latino américa sguirían en la ignorancia y aún mas esclavos y pobres.
Tu eres tan sabio Raúl , dime has leído alguna vez a Leonardo Boff?
Saludos