La ilusión del conocimiento: Necesitamos más práctica y menos teoría

practica.jpgMe encuentro con este útil post de Conexiones, Más practica y menos teoría, (la imagen es de ese post) donde se exponen multiples ejemplos donde vemos personas que pese a tener muy claro lo que "deben" hacer, optan por conductas que no parecen racionales. Me veo en muchas situaciones similares, y supongo que lo mismo le pasa a la mayoría de los lectores de este post, tanto en su propia conducta como en las personas que observa (no hablo sólo de los políticos)

El autor constata la gran diferencia que observamos en las conductas de las personas con las teorías que manejan. Una crítica a la sicología tradicional que busca explicaciones, a los libros de auto ayuda que nos indican utiles recomendaciones de lo que tenemos que hacer.

Me gustó la cita de Eckhar Tolle, "en una conferencia que impartió en Barcelona, utilizó una metáfora muy clarificadora. Subrayó que los conceptos y las teorías tienen poco valor si no los aplicamos; igual que un mapa si no lo utilizas. Y añadió que muchas personas se limitan a coleccionar mapas espirituales de forma inútil porque no los siguen."

Y ciertamente estamos llenos de mapas espirituales, y muchas veces incluso nos dedicamos a enseñarlos, sin que los tengamos incorporados a nuestras prácticas, o incluso fuera de nuestros compromisos de cambios de conductas. Y esta diferencia es importante, podemos no tener la coherencia de acciones con un mapa que nos gusta, y al mismo tiempo nos hacemos un compromiso con ir en esa dirección.

Y ahí aparece la importancia de lo que señala como recomendación final practicar los mensajes, ¿y como hacerlo?, y aparece una contradicción aparente con la cita de Anthony de Mello  "Emplea horas enteras simplemente en observar tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán". No es el significado usual de práctica que manejamos

Y si podemos asimilar ambas recomedaciones, están en el manejo de la atención, algo que los seres humanos podemos hacer gracias al lenguaje, poner el foco de atención en lo que nos interesa, soltando los miles de estimulos que vienen del exterior o de nuestra propia mente.

Y ese foco, esa atención en lo que nos interesa, es la práctica que requerimos para que esos automatismos que determinan un 95-99% de nuestra conducta, se amplien para posibilitar nuevos automatismos que puedan ser mas poderosos que los habituales.

En mi experiencia como coach dedicado a la gestión, he podido apreciar este fenómeno que me ha hecho apartarme cada vez mas de la forma tradicional de enseñar a través de talleres, (que pueden ser muy útiles para mostrar la distinción y generar el estado emotivo que promueva el aprendizaje) por la práctica permanente de la reflexión acerca de nuestras conductas. Y he comprobado que esta práctica permanente de esta reflexión, es potenciada por la pertenencia a un grupo, que ayuda a mantener ese foco de atención en que queremos aprender.

Y durante este año, he abierto un espacio de aprendizaje que he llamado el gimnasio de coaching, donde a partir de la experiencia, positiva o negativa, analizamos los procesos que nos llevan a esa satisfacción o insatisfacción, entregando las disitnciones (los mapas) que nos pueden ser útiles para mirar el proceso y los mapas mentales (juicios maestros) que los sustentan. 

Y de acuerdo a todo lo anterior, no resulta sorprendente que en cada sesión del gimnasio, los participantes pueden ver que los automatismos ya responsables de conductas no deseadas en el pasado, vuelven a manifestarse, y también logran observar que la reiteración en observar ese automatismo, los lleva progresivamente a cambios de conducta. Y no menos importante, el observar los automatismos que nos llevan a resultados deseados, tienden a reforzarse, potenciando los resultados que nos satisfacen. Nos acercamos a convertirnos en los actores de nuestras vidas danzando con los otros.

La potencia que he observado de esta practica de capacitación es que no requerimos de grandes distinciones, la mayoría de los participantes son egresados de programas de formación de coachs, y sin embargo, pese a las distinciones, enfrentan situaciones muy semejantes a los participantes que no tienen esa formación. 

Y como buen gimnasio, las personas salen del gimnasio cuando lo desean, se integran nuevos participantes y rapidamente pasan a formar parte del grupo. 

El aprendizaje se da así por un cuerpo que se expone, un medio relacional que le da soporte y distinciones, explicaciones que nos generan coherencia

Si te interesa esta metodología de capacitación, y eventualmente incorporarte a uno de los grupos formados, te invito a contactarme.

 

 

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Comentarios

Buena

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Eureka!!! esa palabra describe en mi las veces que he visto y observado mi conducta de la manera que nos muestras en tu post. Pequeñas cosas que vi de mi que hasta hoy (desde el año 2009) me mueven y me han aportado a un cambio, a veces pequeño, lento y con ciertos restrocesos ... pero trabajo en ello. Gracias Raúl!

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Corresponde  a lo conocido a traves del Padre Gatica, que por muchas partes nos ha estado entregando conocimiento y nula práctica/acción.

La idea del gimnasio me parece interesante, y que puede ampliarse a précticar en la cancha(s), las nuevas prácticas de coordinación para mejorar las jugadas, a través de repetición y observación del entrenador.

Mi interesa lo comentado

Muchas gracias Raúl.

 

 

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