Conversando con un amigo, ejecutivo de una gran empresa, me comenta que, colectivamente, decidieron no cambiar sus celulares por la nueva tecnología que les permite recibir los mails.
La razón que indica, es que estimaron que de esa forma generaban menos estrés a sus ejecutivos, dentro de un compromiso de cuidar la calidad de vida de sus ejecutivos.
La respuesta la encontré razonable, me gustó ese de cuidar la calidad de vida, y al mimo tiempo me generó una disonancia que no pude articular de inmediato.
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