Gestión Holística

Una aproximación a la efectividad y bienestar en las organizaciones


Raúl Herrera Labarca
abr
13

"Las cinco habilidades indispensables para tener líderes óptimos"

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 13/04/2007 a las 11:42
En el Diario La Tercera de hoy 13-Abril en la sección Tendencias aparece este artículo basado en el libro Five minds for the future del creador de las inteligencias múltiples Howard Gardner inteligencias multiples Me hicieron mucho sentido lo que indica y reproduzco un extracto del extracto que aparece publicado en La Tercera, junto a algunos comentarios y referencias a post que he publicado Nuestro mundo requiere lideres disciplinados y focalizados, con visión del todo, creativos, respetuosos y éticos. Un gran desafío que nos plantea Gardner (Leer más)
Raúl Herrera Labarca
ene
24

Felicidad y responsabilidad incondicional. Una conferencia desde la interpretación Zen

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 24/01/2007 a las 16:53

Me atrae la invitación que aparece en el periódico, una charla con el título "la paradoja de la felicidad, una perspectiva Zen".

Me atrae el hecho que el día anterior había escuchado una interpretación de Gonzalo Pérez acerca de felicidad y el servir a otros, leído lo que ha publicado Eduardo Tironi sobre el tema, y especialmente que este maestro Zen, Daniel Terragno, fuese chileno.

Su interpretación fluye con suavidad, con humildad, sin arrogancia, compartiendo el concepto de felicidad asociado al servir a otros, la cual es posible en la medida que seamos nosotros mismos y sirvamos desde ahí.

Me siento atraído por la metáfora de la compasión, en que hace la comparación  con un manantial, que en su autenticidad, entrega su agua fresca, sin importarle si el que la recibe es un santo o un criminal.

Su charla se basó en un artículo que publicará la revista Uno Mismo en febrero, me quedé con ganas de leerla y volver sobre lo que nos entregó.

Cita la reflexión de un prestigioso sicólogo americano, de nombre impronunciable, -que aparecerá en la revista- que después de estudiar y reflexionar durante 40 años sobre el tema, indica que su mejor aproximación es que la felicidad es aquel estado, donde no surge el deseo de estar en un estado distinto, ya sea este meditando, lavando platos, o haciendo el amor.

Y nuevamente lo relaciona con ser nosotros mismos en cada momento, sin la expectativa de ser alguien distinto.

Lo diferencia de los legítimos deseos de mejorar, pero distingue los deseos, del apego a esos deseos.

Indica que no es un estado al que lleguemos con facilidad, requiere perseverancia, asumir la responsabilidad por el ser que somos, o por el que estamos siendo.

Su invitación a la responsabilidad me surge con fuerza ante una pregunta por el ser vegetariano, indica que lo importante es la responsabilidad que asumimos por lo que comemos, morir es parte de dar vida a otro, y el hecho que el ser que muere, grite como es el caso de un vacuno, o que no escuchemos los gritos de la zanahoria cuando la arrancamos de la tierra, no hace la diferencia.

Que la carne sea más lenta de digerir, o que la proteína animal requiera mucho más terreno que la proteína vegetal, le parecen razones prácticas, digna de considerar, pero su llamado es no moralizar, sino asumir la responsabilidad, asumir que un ser vivo muere para que nos alimentemos, respetando y sin escandalizar.

Cuenta ceremonias en ciertas comunidades donde los encargados de matar, son los más sabios de esta, y antes de proceder, hacen al menos media hora de meditación.

Me recuerda a personas que quieren comer pollo, pero se escandalizan ante la posibilidad de matar uno, piden que otras personas asuman la responsabilidad, que hagan ese "trabajo sucio".

Asumir la responsabilidad incondicional de nuestros actos parece ser parte del camino de la felicidad

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Raúl Herrera Labarca
dic
25

Mis mejores deseos para el 2007

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 25/12/2006 a las 21:24
Etiquetas:
En esta época recibimos muchos buenos deseos para el próximo año. Gracias a un buen amigo, encontré la expresión de los deseos para mi, y que quiero compartir con mis amigos y amigas de este blog. Quiero entrar en el 2007 creciendo y entrando con alegría en mis zonas de incomodidad, y encontré en este pequeño duende, la expresión ideal para indicar donde quiero crecer, y como quiero que sea el compartir con mis clientes y amigos. Un gran abrazo para todos, y ¡que lo disfruten! (Leer más)
Raúl Herrera Labarca
dic
12

El reconocimiento de un cliente ante los pares de su empresa

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 12/12/2006 a las 12:20
Me llega a mis manos un mail que un cliente, le llamaré G, dirige a sus colegas en el marco del proceso de la planificación estratégica de su empresa. Me autoriza a reproducirlo, omitiendo el nombre de la empresa Estimad@s: A raíz de las conversaciones surgidas en el Encuentro de Gerentes y Jefaturas de Mayo de este año unido al Proyecto de Migración de MFG, quiero compartir con ustedes un breve artículo escrito por Raúl Herrera en su Blog en relación a procesos y procedimientos. A pesar que algunos de ustedes ya lo conocen, Raúl ha estado apoyandonos en el Desarrollo de Habilidades Conversacionales, es decir en aquellas que hacen parte del dominio de lo NO técnico como sería un curso de excel, pero que son de una relevancia enorme para quienes trabajamos habitualmente en redes de conversación, es decir, comunicando, liderando, negociando, manejando conflictos, estableciendo compromisos, generando espacios emocionales, etc. En ese contexto, diseñamos e implementamos hace más de un año una serie de procesos internos donde identificamos quienes son clientes de quién, quienes son los proveedores o ejecutores y cuales son las promesas bajo la cual se establece la relación junto a sus condiciones de satisfacción que permite establecer si la promesa queda cumplida. Ello ha resultado mucho más potente que el simple hecho de establecer procedimientos debido a que éstos nunca logran recoger el detalle de toda la interacción posible y tampoco establecen un cliente al cual hay que satisfacer. En ese contexto, el listado de procedimiento termina siendo una receta que fácilmente queda obsoleta. En cambio los procesos obligan al ejecutor/proveedor a apropiarse de la promesa que lo relaciona con su cliente, siendo medible su satisfacción y cumplimiento. Hoy puedo dar fe de la potencia de la distinción de procedimiento v/s proceso. En conjunto con Logística hemos disminuido notoriamente los "incendios", tensiones y malos entendidos, dejando un enorme espacio para el mejoramiento del servicio, ello a través de medir y fijar estándares que nos digan el grado de satisfacción de nuestros clientes internos. Lo propio ha sucedido con mi equipo de venta en su rol de vendedor y jefe de producto donde más que deberes y derechos estamos preocupados de clientes satisfechos. Establecer clientes, promesas, estándares de satisfacción y ejecutores apropiados de ello, ha generado resultados medibles que son espectaculares. Es decir, diseñando los procesos relevantes donde estamos involucrados nos ha permitido avanzar una enormidad, incluso me atrevo a sostener que ellos es una de las causas del buen resultado del 2006. Les recomiendo hacer un pequeño acto de fe en mi y leer el "post" (Atendiendo a los Clientes Internos) que Raúl escribió en su Blog (Raúl Herrera). Estoy seguro que será un aporte a la conversación que hoy tenemos dentro de la empresa Saludos, Hasta acá llega la carta de G, y lo que la carta omite, es que todo esto ha sido posible gracias al decidido liderazgo de G y su confianza en este programa, así como el apoyo que G ha obtenido de F, su jefe. Mis profundos agradecimientos a ellos, por haber hecho esto posible. Sin líderes comprometidos y con ganas de aprender, no es posible hacer aprendizajes organizacionales como este. (Leer más)
Raúl Herrera Labarca
oct
22

Nuestra mochila de conversaciones pendientes

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 22/10/2006 a las 21:50

Me parece que la mayor parte de nosotros tiene en mayor o menor grado, una "mochila" de conversaciones pendientes, conversaciones que no han fluido y se han acumulado; mochila que llevamos por la vida y que con su peso, nos impide movernos fluidamente.

Son conversaciones que se nos han quedado atragantadas, ya sea que estimemos que alguién nos hizo daño, y no hemos reclamado, o que nosotros hemos hecho daño, y no hemos pedido las excusas del caso.

En ambos casos, cuando estamos con esa persona, la sensación que podemos tener es que no fluimos, se nos complica la vida, y al final podemos tener la sensación de no ser integros en la conversación.

En una conversación de coach, la persona al ver lo pesada de su mochila, me manifestó su intención de tener las conversaciones que lo bloqueaban. Al preguntarle si el creía que para la otra persona, esas conversaciones que a el quitaban fluidez, perturbaban también a esa otra persona; me manifestó su sorpresa, no lo había pensado de esa manera.

Y la reflexión parece simple, no necesariamente el que nos hizo daño lo hizo con mala intención, puede haber sido desde su incompetencia, su miedo, lo que sea; lo importante es que hizo lo que hizo, y desde ahí, puede que no lo haya registrado emocionalmente como me pasó a mi, y no vea que yo crea que tiene que darme una disculpa.

Analogamente, el daño que podemos haber causado a otra persona, es un juicio que hacemos, lo hacemos desde nuestro estandar, desde nuestra autoexigencia personal de ser perfectos, y es posible que la otra persona no tenga un registro emocional que le hayamos perjudicado.

Mirado así, el pasado importa menos que el revisar la mochila de las conversaciones pendientes que nos quitan fluidez, con sorpresa podemos contatar que en muchas de ellas, basta con perdonarnos nosostros mismos, o quitar el juicio de intencionalidad que le asumimos al otro, y cambiarlo por incompetencia, técnica o emocional.

Es lo que se conoce como la compasión budista, no es lastima, es ver al otro como un ser humano, tal como lo somos nosotros. Esto nos ayuda a no acumular resentimientos, otra forma de denominar la mochila que cargamos.

Para limpiar la mochila, en algunos casos necesitaremos tener una conversación, pero la mayor parte de los casos, como la mochila es nuestra, simplemente bastara un gesto nuestro, un abrazo, un regalo, una frase gentil, etc, el otro no necesitará saber que estamos descargando nuestra mochila.

Y esto no implica que olvidemos, recordar lo necesitamos para cuidarnos, para no cometer los mismos errores, para no tener las confianzas en el mismo grado que tuvimos, etc,

Esto posiblita que sigamos siendo colaboradores, potencialmente amigos, sigamos danzando juntos la vida, y podemos hacerlo con liviandad, sin dejar que nuestra mochila se cargue y nos impida fluir.

Limpiar nuestra "mochila" nos ayuda a andar livianos por la vida, depende sólo de nosotros.

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Raúl Herrera Labarca
sep
03

Winning. (Ganar) Las recomendaciones de Jack Welch

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 03/09/2006 a las 18:11

jack welchTomo el libro con bastante escepticismo, la primera impresión, antes de leerlo, es un libro más que exalta los resultados, la competitividad, el aplastar al otro, etc., todos mis prejuicios acerca de una forma de entender la empresa que es fuerte en nuestro medio, aparece también mi desconfianza acerca de las recetas.

Al empezar su lectura, la impresión cambia rápidamente, desmitifica el querer ganar, lo asocia a tener una actitud positiva y contagiarla, no caer nunca en victimismos y ante todo, divertirse

Y en la lectura del libro no nos encontramos con recetas, nos encontramos con valores, y simplicidad, por momentos me recuerda la simplicidad y la fuerza de la novela ???desde el jardín??? donde Mr Chance entrega con sabiduría útiles consejos. Pero la diferencia emerge pronto, Jack Welch lo hace con sencillez, pero sin eufemismo, en forma directa sin caer en lugares comunes y con honestidad.

La sinceridad es el mayor ejemplo de lo anterior, indica que es el mayor secreto del mundo empresarial, se refiere a la falta de franqueza, al no abrirse, al miedo al conflicto, la indica letal para cualquier organización, no en vano su primer libro lo titula ???hablando claro???, identifica que es parte de una cultura que hemos aprendido desde niños, y que precisamente el haber luchado contra esa cultura es lo que le ayudó a triunfar.

Enfoca sus dardos contra los ataques a la diferenciación, la enaltece como justa y eficaz. Un llamado a invertir y cuidar lo que nos genera beneficios, no invertir y cuidar lo que nos daña, nos genera perdidas. Invita a diferenciar, negocios, personas, a cuidar los buenos, los que hacen la diferencia en el negocio. Indica que proteger a las personas que no rinden, es algo que no sólo daña el negocio, también es nocivo para ellos.

Sus reflexiones sobre la empresa tienen el mismo sello, las acciones de un líder esbozadas en ocho simples reglas, (me parece una buena base para una encuesta que evalúe directivos), los factores necesarios de tomar en cuenta al contratar, su juicio que el rol del Jefe de Recursos humanos debe ser la segunda persona mas importante de la organización, la importancia de la evaluación, la dificultad de despedir, gestión del cambio y de crisis son temas que aborda.

Sus capítulos acerca de la carrera, me resultó estimulante, encontrar el trabajo adecuado, como lidiar con los ascensos, con los malos jefes, y sus reflexiones acerca del equilibrio entre vida personal y laboral. Usé este capitulo para un seminario que dirigía sobre el tema, me parece importante remitirlos a lo que algunos de los alumnos comentaron sobre este capitulo, en este post, Comentarios del libro, Jack Welch la carrera, últimas páginas, Winning , distintos observadores. un entusiasmo parecido.

En resumen, un libro simple, directo, un importante apoyo para los que no desean perder, los que desean ganar en su carrera profesional.

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Raúl Herrera Labarca
ago
21

Nuestros múltiples disfraces, mútiples roles, infinitas posibilidades.

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 21/08/2006 a las 23:50

mascarasBajo el título El disfraz, aparece la columna semanal de la antropóloga Patricia May, en que nos muestra las limitaciones que incurrimos en nuestra vida cuando vivimos de acuerdo a una imagen social de quién somos, e invita a vivir la vida con mas plenitud, sin disfraces, con su complejidad, con el dolor que implica, y con todas sus infinitas posibilidades

En este mismo artículo, nos advierte, que a menudo llevamos tanto tiempo usándolos, que se ha adherido a la piel, y ya ni siquiera lo vemos, creemos que somos ese personaje que con el antifaz representamos.

Y en un taller del fin de semana con Carmen Cordero, reflexionábamos sobre este punto, no le llamamos disfraz, le llamamos roles, e investigamos los momentos que en nuestra vida adquirimos ese rol, un rol que no elegimos, que nos fue útil para conseguir el afecto y la atención de los que nos rodeaban, y como usualmente seguimos en la vida desarrollando ese rol, aunque en la mayoría de las ocasiones ya no lo necesitamos y como dice Patricia, nos impide vivir la vida con sus infinitas posibilidades.

Y al adquirirlos a edad muy temprana, hace que precisamente no veamos ese rol, nos constituimos en el, es nuestro yo, creemos que somos.

Y esa forma de usar ese disfraz, de jugar ese rol, nos mostraba Carmen, se apodera de nosotros en nuestras formas automáticas, rutinarias, de actuar, de relacionarnos con los otros y con nosotros mismos, es una forma que se graba en nuestro cuerpo en relaciones sensomotoras, condicionando nuestro accionar.

Indicaba que Francisco Varela ironizaba que nos hemos acostumbrado a creer que "Yo tengo un cuerpo", en circunstancia que es más lícito indicar" El cuerpo tiene un yo", o incluso podemos decir que el cuerpo puede tener múltiples yo, varios disfraces.

Así, el soltar ese disfraz, ese rol que nuestro cuerpo sabe jugar, no sólo es tema de una decisión conciente, que lo es, sino va mas allá, significa desarrollar un cuerpo que permita expandir el yo, que se abra a otros roles, a otros disfraces.

Y acá interpreto que tener múltiples roles disponibles, múltiples disfraces, sólo me conecta con mi ser de las infinitas posibilidades que señala Patricia May.

Y eso de vivir con múltiples disfraces, puede ser interpretado como un fraude, tenemos el secreto temor de ser un fraude, ya que nunca podemos mostrarnos el ser completo que somos, ser que por lo demás está en permanente evolución y al cual ni siquiera tenemos acceso.

En esta imposibilidad, la posibilidad es identificar esos roles, esos disfraces que están latentes en nuestro ser y darles también la posibilidades de expresarse, de esa forma nos vamos completando como seres humanos.

Es un trabajo de largo plazo que requiere de un alto grado de alerta y disciplina, es un camino como indica Carmen, sin atajos. El premio de acercarnos a las infinitas posibilidades es el estímulo

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Raúl Herrera Labarca
ago
09

El poder del pensamiento, o "En que xxx creemos"

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 09/08/2006 a las 22:55

wolfLa exhibición de la película "What the bleep do we know" el miércoles pasado en Casa Piedra, me impactó positivamente, la película la había visto varias veces.

Desde hace mas de un año circula en diversos grupos de reflexión y crecimiento personal, pero fue distinto verla junto a mas de 600 personas que pagaron un precio mucho mas elevado que una tradicional entrada de cine para ver la película y ver a uno de sus creadores, el Dr. Wolf (Dr. Quantum en la foto).

Una buena reseña de su pensamiento aparece en la revista YA y una bella reacción frente a la película la encuentran en este blog La forma como hilvana su pensamiento me atrae, la indeterminación de las partículas atómicas, el poder de nuestro cerebro en ellas, y en las partículas mas complejas que conforman nuestro cerebro.

Las mismas partículas que en definitiva, a través de complejas redes neuronales, determinan nuestra calidad de vida, la conclusión es obvia, podemos dejar de ser observadores pasivos de nuestra realidad, y elegir la calidad de vida que queramos tener, independiente de las condiciones "objetivas " que nos rodean

Claro que a esta conclusión no llega sólo por la física, sino que al maravillarse de la sincronía que observa entre la física teórica y el conocimiento de las antiguas sabidurías, tanto en Oriente como en Occidente precolombino, las verdades en que todos están de acuerdo que indica Ken Wilber, y que hoy es parte de una corriente de pensamiento que está generando un espacio con fronteras cada vez más amplias.

Pensamiento que por supuesto tiene detractores como lo ha tenido todo pensamiento que desafía los paradigmas vigentes. La parte que me llama mas la atención de la película, y del mensaje de Wolf es la adicción que cada uno de nosotros tiene de determinadas emociones.

La forma como indica su receta para mirar y quitarnos esas adicciones, es la descripción del proceso de meditación que hoy nos llega de las enseñanzas orientales, y su forma de describir como llegar a la felicidad, aceptando las circunstancias adversas de la vida, me evoca las cuatro nobles verdades del Budismo (el sufrimiento existe, lo que genera mas sufrimiento es oponerse al sufrimiento, hay un camino, el camino es domesticar la mente).

Me quedo con el compromiso personal de volver a ver la película, (y Secret la nueva pelicula del Dr Wolf que se anuncia), en especial la parte que nos cuenta de la adicción a las emociones, como estas se forman en redes neuronales en nuestro cerebro, según entendí, se forman por recurrencia, prácticas repetidas, y por tanto sólo por recurrencia, nuevamente prácticas repetidas, podemos generar redes neuronales que permitan las otras emociones que contrasten nuestras adicciones y por tanto nos generen plasticidad en nuestra vida, mi trabajo con la bióloga Carmen Cordero apunta en esa dirección de educar nuestra capacidad de vivir las emociones.

Podemos, en un amplio margen, diseñar el Ser que queremos ser, y desde ahí, mejorar la probabilidad de tener los resultados que queremos tener

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Raúl Herrera Labarca
jun
01

Ojalá vengas: Liderazgo y amor: aquello que las madres conocen

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 01/06/2006 a las 12:05
Con este título recibo una invitación de un amigo y maestro, Gonzalo Perez. Un evento organizado por Brahma Kumaris, quienes me han inspirado en forma importante en mi proceso de formación. Invitacion_mail Me da gusto compartir esta invitación, estoy convencido que será una importante hito de aprendizaje. Por cierto, la entrada es libre. Confirmen al teléfono de los Brahma 223 2062 (Leer más)
Raúl Herrera Labarca
may
16

Ud. es un jefe, no un compinche (ni un cómplice)

Enviado por Raúl Herrera Labarca el 16/05/2006 a las 12:00

complice Este es el título de la columna de Jack Welch y Susan Welch que aparece en El Diario del 14 de mayo, donde un lector le pregunta por su dificultad en conseguir el apoyo de su personal, pese a todo lo que hace por ellos.

La respuesta es clara y contundente, al estilo asertivo que nos mostró Jack Welch en su libro "Hablando claro" , le muestra que una cosa es querer que sus empleados sean felices, pero que eso requiere como elemento fundamental que sea consecuencia del éxito de la empresa.

Lo invita a hacer una conversión de su estilo en que convoque a sus empleados a ponerse al servicio del cliente, y dejar las protestas, y que esté dispuesto a que los empleados renuncien.

Así podrá descubrir que la empresa funciona mejor cuando la preocupación no es quejarse, sino ganar. (Me gustaría mas que hubiese puesto servir) Me inscribo entre los que proponen las buenas relaciones laborales como condición para el éxito de la empresa, y por tanto me gusta el llamado que hacen los autores a los límites que esa aproximación requiere tener.

Jack Welch indica que este tipo de situaciones se da mas en empresas pequeñas, donde se desarrollan relaciones familiares y de amistad con los jefes que olvidan las relaciones profesionales, y me gustaría agregar que también se observa este fenómeno en organizaciones que se han burocratizado, y donde hay jefes que tienen un alto temor al conflicto.

En esas organizaciones hay temor de hablar claro al empleado, se nota en las dificultades que emergen en los procesos de evaluación del personal, y los jefes tienden a tener una política de dejar hacer, más que dirigir, a menudo bajo el título de delegar.

No son capaces de generar la disciplina que requiere el servicio de excelencia al cliente y tienden a erosionar las metas. Cuando lo hacen, lo hacen a gritos, lo que sólo puede servir en el corto plazo.

Me temo que si ese el caso, el consejo que dan los autores en su columna no sirve. No sirve, pues puede que la persona no tenga el cuerpo y la emocionalidad para hacer lo que les sugieren hacer. Como muchos autores fallan en creer que basta en saber hacer y olvidan el Ser que los hace.

Requerimos educar nuestra capacidad para vivir las emociones que necesitamos El ser jefe, al igual que un buen padre, implica la preocupación por el futuro de su personal, no sólo complacer en el corto plazo

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