En
las ocasiones que hago clases sobre Gestión, acostumbro pedir que cada uno de
los participantes, me haga un dibujo de la organización.
Pasado
el primer punto de desconcierto, se lanzan a hacer el dibujo. Las respuestas
son más o menos las mismas, un 80% dibuja un organigrama, otros hacen dibujos
de edificios, otros de personas juntas, otros más sofisticados, incorporan al
cliente en el dibujo.
Este ejercicio me permite mostrar que somos distintos observadores de la organización y su gestión, y a partir de la premisa que sólo podemos actuar en base a lo que podemos observar, diseño el (Leer más)



