La reciente entrevista a James Hamilton en Tolerancia Cero, donde con fuerza destaca que muchos de los involucrados los considera gente buena, sólo que han sido educados en un sistema que les impedía tomar conciencia de los daños que generaban las conductas que observaban a su alrededor.
Esta apreciación no impide censurar esas conductas, y eventualmente castigarlas como efecto demostrativo para que el resto de la sociedad tome conciencia, y se minimice la repetición de esos hechos. El castigo no apunta a un juicio sobre la intencionalidad de causar daño.
Eso deja la pregunta fundamental de por qué ocurren
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Esto lo podemos ver en un equipo de futbol, donde sumamos la plantilla de sus jugadores para identificar el valor del equipo, en una empresa, donde consideramos el valor de la misma por la suma de sus activos, o cuando miramos a la organización mirando los perfiles, las orientaciones sicológicas de cada uno de sus integrantes.
En
las ocasiones que hago clases sobre Gestión, acostumbro pedir que cada uno de
los participantes, me haga un dibujo de la organización.
esta lúcida publicación 


